Vecinos de la avenida José Rodríguez Bonín están cansados del abandono

01 de mayo de 2011 - 00:00

Soy un habitante de la urbanización Los Girasoles, aquí cerquita de la estación de la Policía Judicial del Guayas, donde funciona una oficina de Fiscalía y en la que receptan denuncias por asaltos, secuestros exprés, estruches de casas y se desarrollan audiencias a infractores. En la Policía Judicial se entregan los famosos récords policiales, por lo que el sector se ha convertido en muy transitado. En las afueras de la PJ se instalan vendedores ambulantes y cuadrillas enteras de “periodistas” televisivos a la espera de encontrar “temas” que les permitan desarrollar el morbo para incrementar sus raitings. En las afueras de la PJ está Ecuavisa, TC Televisión, GamaTV, RTU, Canela TV, RTS, Telerama, pero a ninguno de ellos le parece anormal la situación de la avenida José Rodríguez Bonín. Ellos mismos parquean sus carros e instalan sus antenas sobre el lodo y aguas putrefactas, pero no se les ha ocurrido denunciar esa situación como anormal, puesto que lo único que les interesa es la carroña de la crónica roja.

Para quienes habitamos en el sector, éste se ha convertido en marginal, no porque hayamos invadido los terrenos sino por el abandono en el que nos encontramos por parte del Municipio de Guayaquil. Hace muchos años removieron el asfalto de la calle y nunca lo volvieron a poner. Nuevamente desde hace algunos meses vienen trabajando en alcantarillado pluvial, pero parece el cuento de nuca acabar. El lodo, los huecos y la congestión vehicular son parte de nuestra vida diaria y a nadie le importa.

Recientemente visité algunas ciudades del centro del país, pueblos con muy pocos recursos, sin industrias como Guayaquil, pero con condiciones de vida superiores a las de los guayaquileños. Las calles de Ambato, por ejemplo, no están llenas de basura como las nuestras; por sus calles no circulan buses vetustos como en las nuestras, lo que demuestra que no es cuestión de recursos, el buen vivir, sino de voluntad, eficiencia y de “poco lleve”.

Ya es hora de que una instancia superior al Cabildo, como sucedió con la avenida Casuarina, tome acciones para terminar con el abuso de funcionarios que no hacen su trabajo. Si el Municipio de la ciudad  no está en capacidad de hacerse cargo de este sector, debe decirlo y entregárselo al  Ministerio de Obras Públicas para que sea éste el que se encargue de realizar las obras; pero, igualmente -en ese caso- los impuestos prediales tendríamos que  pagárselos al Gobierno Central y no al Cabildo. El abuso del que somos objeto quienes habitamos el sector está colmando nuestra paciencia, por lo que exigimos que tanto la avenida José Rodríguez Bonín, la Barcelona y el puente de la Portete sean mejorados. 


Luis Toala
Los Girasoles