Vardeando con el VAR

- 07 de noviembre de 2018 - 00:00

La implementación del VAR en la Copa Libertadores trajo muchas controversias, sobre todo en la última semana con los partidos
de River y de Boca. A pesar de ello, esta novedad tecnológica, que ya toleramos en el Mundial de Rusia, es considerada una práctica exitosa y ya ha sido replicada en distintos ámbitos, incluso fuera de lo deportivo.

Sin ir más lejos, en la TV argentina, el sistema del VAR se puso en práctica en el certamen Bailando por un sueño. Y ese fue solo el comienzo. La semana pasada se produjo un robo en un restaurante de Bernal y la Policía local pidió la asistencia del VAR. Eran las 14:53. Los ladrones habían logrado quedarse con la recaudación del restaurante. Pero entonces el policía de la esquina fue alertado por un mozo y los asistentes de video y frenó la huida de los malvivientes. Había VAR.

Después de mirar las imágenes una y otra vez, el comisario Bermúdez tomó la polémica decisión de anular el robo, lo que provocó la airada protesta de los delincuentes. “El uso de la tecnología te quita la esencia del choreo. Esta herramienta rompe los códigos que siempre tuvimos con los ratis. Los ladrones somos nosotros, no ustedes”, explicó Ganzúa, el líder de la banda que produjo el atraco. En definitiva, poco antes de que estalle el verano, estalló la fiebre por el VAR.

Estamos con la “Vargentinidad al palo”, señaló un alto (1,90 m) funcionario nacional. Otro de los casos más recientes, ocurrió hace 10 días en el barrio de Flores. El vecino “Cholo” Iriarte pidió la implementación del VAR en las heladeras del supermercado chino de Boyacá al 900, en Capital. Se aplicó la misma, se inspeccionaron las cámaras y se determinó que efectivamente la heladera de los productos congelados y la de la góndola de los lácteos se desenchufaron la noche del pasado 28 de octubre, entre las 0:23 y las 6:54.

Desde luego que el dueño del super chino fue duramente castigado: no podrá dar caramelos como vuelto durante tres meses. La VARmanía sigue haciendo estragos, solo este fin de semana pasado se contabilizaron más de mil pedidos de VAR. Desde personas celosas de sus parejas hasta empedernidos jugadores de Candy Crush. (O)

Víctor Wolf