Rechazo a caricatura

- 13 de abril de 2019 - 00:00

Con sorpresa y desagrado he visto una caricatura en la página editorial del día de hoy (ayer), de responsabilidad de “NICO”, que alude grotescamente a mi hija psicóloga clínica, graduada en la Universidad de Guayaquil, María Alejandra Vicuña Muñoz, exvicepresidenta de la República, en relación al malhadado proceso de anulación de su título de Magíster en Administración de Empresas, legítimamente obtenido tras un sacrificado y dilatado esfuerzo de estudios, en tiempos que le tocó paralelamente cumplir elevadas funciones públicas.

Esta inconducta ha merecido la crítica de los académicos de la prestigiosa universidad, en la que también me gradué y a la que serví por medio siglo, como docente, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Vicerrector General (diez años). La política no puede mezclarse con lo académico, la politiquería no puede ser exhibida en un medio “público”, que debe corresponderse con los principios morales y éticos.

Nadie puede aludir “libertad de expresión” o de “pensamiento” como pantalla para el atropello a la dignidad de una persona, que está reclamando por la vía legal, a todo nivel, la injusticia cometida por una pervertida Comisión Interventora que deviene en un grupo que provoca terror en la comunidad académica y no resuelve absolutamente nada, lo que en el caso particular puede comprobar con los anexos, que debía disponer, por un sentido mínimo de ética, sean publicados; en ellos se muestra la mala fe con la que se actúa, ya que la resolución que obviamente ha sido apelada, no ha cumplido el “debido proceso” ni responde a denuncia alguna, fundamentada, con firma de responsabilidad.

Expreso mi categórico rechazo al haber permitido la publicación de esa caricatura irresponsable y perversa que alude torpemente el problema y afecta la dignidad de mi hija. (O)                            

Ec. Leonardo Vicuña