Primarias en Argentina

- 24 de agosto de 2019 - 00:00

El presidente Mauricio Macri comentó después de las elecciones del domingo 11 de agosto: “He tenido una mala elección”. Podemos considerar o interpretarse como mala elección todos los errores que cometió contra el pueblo, contándose entre los más notables: el pago de los fondos calificados de buitre que, estando a la baja en cotización, revivieron fortalecidos en su mandato y fueron pagados por su gobierno implementando así la primera medida antipopular. Después, total descontrol de la salida del dólar, produciendo su escasez y encarecimiento. Lanzó a la desocupación a millares de trabajadores, luego de proclamar en su primera campaña que aumentaría las fuentes de trabajo. Aumentó considerablemente la pobreza en más de 30%, llegando a la escalofriante cifra de 55%. Pretendió aumentar los años de jubilación, así como los aportes de la seguridad social al trabajador. Aumentó los precios de los servicios básicos, lo que hizo imposible el pago en miles de hogares. Resumiendo: en el primer semestre de este año empobreció a la población con una inflación del 32% y montó a todo galope una lacerante recesión.

Sucedió lo que tenía que suceder: el pueblo se hostigó y comparó el antes y el ahora. He ahí la causa de los resultados en las primarias.

La unión de partidos Frente de Todos, de lineamiento peronista y representación popular, jamás olvida el estribillo coreado en las elecciones de 1951: “Ladrón o no ladrón, queremos a Perón”. Y Juan Domingo Perón barrió en esas elecciones.

El pueblo argentino dice con razón: “La primera deuda que tienen los gobiernos es con el pueblo, el resto viene por añadidura“. Si trabajas con el pueblo, el país progresa; si trabajas con las élites, progresan las élites.

La democracia se desarrolla cuando beneficia al pueblo, y el pueblo es todo un país. Su definición lo reafirma: ”Democracia es el poder del pueblo para el pueblo”. (O)