¿Con quién andan nuestros hijos?

- 04 de septiembre de 2018 - 00:00

Jóvenes sin Dios ni ley no asisten a sus planteles educativos por acudir a casas donde beben alcohol, consumen drogas, tienen relaciones íntimas, pues a muchos padres no les interesa saber con quién andan sus hijos. Se rompe así la trilogía padre, maestro y alumno que debe existir para que la educación marche por buen camino.

La educación fiscal anda mal, en parte porque no hay responsabilidad familiar, pues la educación empieza en el hogar y debe insertarse en la comunidad con derechos y deberes.

Se ha dado casos de agresiones físicas de padres de familia a maestros porque los citan para tratar del mal rendimiento y comportamiento de sus hijos; los docentes los han demandado en los distritos y en la fiscalía y en este ambiente hostil la gran perdedora es la educación.

Los directivos y maestros deben insistir en incorporar a los padres de familia al proceso educativo.

Lic. César Burgos Flor