Las advertencias que nadie quiso oír

31 de octubre de 2011 - 00:00

Ríos de tinta se gastaron en cartas en los últimos meses por parte de las personas que habitamos cerca del nuevo centro comercial City Mall. Lo advertimos con tiempo: Este nuevo sitio iba a provocar problemas con el tráfico vehicular, y el tiempo nos dio la razón. En menos de una semana hemos comprobado que la densidad de carros que transitan en la avenida Benjamín Carrión es apocalíptica para los moradores de la zona.

Las filas de automotores persiste hasta pasadas las 23:00 todos los días. Me ha parecido gracioso ver como en otros medios de comunicación salen reportajes asegurando que la apertura del City Mall no ha causado problemas. Se nota que esos periodistas no han estado en el lugar por más de una hora, pero quienes habitamos en el sector conocemos los grandes problemas de tráfico que resistimos -no solo desde la apertura del centro comercial- sino desde años atrás.

Tan grave es la situación que solo en la última semana se han registrado dos graves accidentes que han dejado automóviles totalmente destrozados. El Cabildo y la CTE siguen tercos en su tesis de que todo mejorará. ¿Estamos esperando víctimas mortales para recién tomar cartas en el asunto? Espero que no.

Aldo Paredes
Ciudadela Alborada