Futuro de Ecuador

- 15 de mayo de 2019 - 00:00

Un país que crece solo demográficamente y, además, en empleados públicos y privados, no se está desarrollando. Ecuador debe invertir en los jóvenes independientes  soñadores que están en la antesala del emprendimiento y futuros empresarios. A nivel contractual o dependiente, la única forma para que la juventud consiga empleo es que el Estado ecuatoriano no alargue la meta  de jubilación y dejar de compararnos erróneamente con países europeos donde existe poca población juvenil.

La toma de la posta de la nueva generación preparada tiene que darse para que exista un doble beneficio: que los adultos no mueran sentados en sus trabajos y que la juventud ingrese al engranaje productivo con sus nuevas ideas y visión.

Por otro lado, si tenemos a un ecuatoriano que gana mensualmente $ 1.500, pero tiene 6 hijos y la esposa no trabaja para poder cuidarlos, a pesar de estar en un rango de sueldo del 1,6% de la población, no le alcanzará el dinero debido a que actuó de forma irresponsable en la planificación familiar. Esta persona vivirá estresada, enferma y quejándose de que el sueldo “miserable” no le alcanza, o peor aún, buscando la forma de robar y hacer un “extra”.

El Estado ecuatoriano debería proporcionar de forma gratuita vasectomías y ligaduras sin costo adicional; combatir severamente la impunidad para que en 50 años los recursos y la capacidad productiva alcancen a cubrir las necesidades del país y no seguir asfixiando tributariamente al sistema productivo privado de Ecuador.

Si alguien no tiene dinero para el preservativo, difícil será que tenga para comprar el pañal. Dicho de otro modo, es mejor tener 3 hijos bien educados y no 6 hijos sin estudios o enfermos por desnutrición. (O)

Lcdo. Gunnar Lundh Iturralde