Fiscalizadores de nombramiento

- 03 de agosto de 2018 - 00:00

Como todos conocemos, la fiscalización consiste en supervisar y examinar una actividad para comprobar si esta cumple con las normativas con las cuales se contrató o se definió. Lamentablemente, en Ecuador hemos posicionado un sinnúmero de “fiscalizadores solo de nombramiento”, porque en la actividad profesional dejan mucho que desear.

Es una vergüenza que empleados que tienen que velar porque las obras se ejecuten en las condiciones adecuadas, hagan su labor en forma deficitaria, con poco interés o, en algunos casos, ni la hagan. Para muestra un botón.

Escoja usted algunas de las obras de regeneración, reconstrucción o proyecto nuevo que actualmente se estén ejecutando, en su ciudad o en el país, consulte para cuánto tiempo fue proyectada y cómo iba a ser ejecutada. Esa información compare con la realidad de esa misma obra y vea usted mismo si al contratista le han aplicado alguna multa o sanción.

No podemos generalizar, pero diariamente se observan obras inconclusas, incompletas y en algunos casos inexistentes, evidenciando su falta de “fiscalización”. Me pregunto: ¿qué hacemos frente al incumplimiento indudable de ciertas entidades públicas y autoridades respecto de las mismas obligaciones que exigen al ciudadano común? (O)