Con fe y amor para todas las generaciones

- 07 de junio de 2019 - 00:00

Cuando dos mentes brillantes se unen para emprender proyectos formidables el universo resplandece con indiscutible elegancia, los dos protagonistas que han inspirado esta composición, fueron dos hombres costarricenses que dejaron un legado preciado e indescriptible.

Gracias al optimismo, esfuerzo y visión del maestro Arnoldo Herrera González y el Dr. Carlos Millet De Castella, hoy Costa Rica se enorgullece de tener un centro educativo cuyo modelo pedagógico está considerado único en Centroamérica y admirado en todo el mundo.

El pueblo aplaude a todas las personas que nos dejaron joyas memorables, que nos demostraron que la firme disciplina es la magia de nuestra existencia, sus maravillosas ideas hoy más nunca se desbordan en colores extraordinarios.

En mayo de 1943, Carlos Millet De Castella expresó en sus testamentos su voluntad para que sus bienes, en su mayoría, se entregaran a instituciones de beneficencia. Arnoldo Herrera G. fue el fundador y primer Director del Conservatorio de Castella.

El Conservatorio de Castella, inaugurado en 1953, está enmarcado en cinco grandes departamentos: Artes Plásticas, Danza-Ballet, Música, Teatro y Creación Literaria.

El jueves 16 de mayo del presente año, en la Biblioteca Nacional de Costa Rica Miguel Obregón Lizano, jóvenes estudiantes de creación literaria del Conservatorio de Castella leyeron sus propias composiciones poéticas, bajo la tutela del maestro y coordinador del Departamento de Literatura y Creación Literaria Luis Diego Rosales Marín.

Mientras ellos leían yo meditaba pausadamente el hermoso legado de estos dos astros visionarios, la huella de ellos ha sido, es y será la inspiración sagrada de los jóvenes talentosos costarricenses. (O)

Arnoldo Herrera G.