Democracia, ¿solo en elecciones generales?

- 18 de septiembre de 2019 - 00:00

Porque está permitido un error no precisamente tiene que continuar. Sería un gran aporte de nuestro país de la mitad del mundo ser el facilitador del equilibrio de las democracias de las demás naciones.

El presente siglo (XXI) se distingue por cambios acelerados en todos los espacios. ¿Por qué hoy deben los países soportar la imposición del poder del veto que tienen China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Desde 1946 (año que se creó este organismo de representación plural), este poder, sin ninguna base para ser un derecho, ha maniatado las aspiraciones y conculcado esperanzas de paz de muchos pueblos.

En nuestro país (guardando hechos y circunstancias), casi con similares lineamientos antidemocráticos, convocan a personas para tratar cuestiones de sumo interés en órganos colegiados, estando de por medio votar por resoluciones, sobreentendiéndose que los temas ya han sido previamente socializados, pero no consensuados.

Aquí salta la duda democrática, ¿cuándo diferencian los que tienen voto, los que tienen voz sin voto y el del voto dirimente que tácitamente votan doble y, además, es un voto impositivo? En esta fácil salida no siempre son consideradas las mejores ideas y, por ende, óptimas resoluciones.

Escuchamos de democracia participativa, es decir, que el pueblo sea el beneficiario social de todas las políticas de Estado. Pero estos  tres puntos impiden su concreción (Veto- Voz sin voto- Dirimente), ya que solo sirven para -precisamente- excluir y ganar posiciones, a veces inmerecidas.

La democracia debe ser diáfana abiertamente buscadora y hacedora de la paz, tratando de igualar condiciones humanas, libertades, oportunidades, justicia; derechos de los cuales los hombres estamos deseosos. (O)