Del Ministerio de Cultura

02 de abril de 2011 - 00:00

En la edición del domingo 20 de marzo de 2011 y firmado por el seudónimo Lucas Gila, se publica el artículo “Hay que descolonizar”, que de manera superficial y liviana descalifica la propuesta del Ministerio de Cultura y sus ejes de política cultural. El desconocimiento de conceptos y categorías sociales vertidas en dicho artículo, especialmente el de descolonización, hacen necesario señalar los siguientes aspectos:

1. El concepto de descolonización no apela a un retorno al pasado, sino a la necesidad de erradicar imaginarios y visiones que, como el racismo, el eurocentrismo y el elitismo, no han permitido avanzar en la integración simbólica, en la cohesión nacional y la construcción de una sociedad genuinamente democrática. Además de ignorar el significado del concepto de descolonización, el autor del artículo hace burla de las consecuencias devastadoras para la sociedad latinoamericana y para nuestro país de los sangrientos procesos de colonización e imposición del poder sustentado en la fuerza y que han bloqueado la construcción de una vigorosa identidad nacional.

2. La diversidad social y cultural que caracteriza a nuestro país, antes que ser objeto de menosprecio, como se desprende de los contenidos del artículo de Lucas Gila, debería constituir un motivo de orgullo y un elemento que nos permita potenciar y reafirmar nuestra riqueza. Así lo reconoció el pueblo ecuatoriano cuando al aprobar mayoritariamente la Constitución vigente declaró al Ecuador como un Estado plurinacional e intercultural. La construcción de este Estado es una tarea de todos y representa un desafío fundamental en el campo cultural en la medida en que supone resaltar los procesos de resistencia y la construcción de nuevos referentes de identidad que valoren la diversidad de la que somos portadores.

3. Los estereotipos racistas y machistas que reproduce el artículo son simplemente inaceptables en un contexto en el que el país reclama cambios profundos en todos los órdenes de la vida social. El proceso constituyente que estamos viviendo representa una oportunidad para que nuestro pueblo eleve su nivel de conciencia y rompa las amarras que todavía lo atan al pasado colonial.

En síntesis, artículos retrógrados y distorsionantes como el mencionado, en lugar de educar a la ciudadanía, desorientan y empobrecen el debate. Por esta razón, y porque el periódico debe garantizar la expresión de diversidad de opiniones, solicito a ustedes publicar esta carta en el mismo espacio en el que el diario publicó el mencionado artículo.

Atentamente,
Mgs. Érika Sylva Charvet
Ministra