Caminos del infarto cerebral

- 21 de junio de 2019 - 00:00

A mis 65 años, luego de haber perdido a mi esposo de un infarto, soy misionera del Verbo Divino por la Iglesia católica-carismática. Canto, oro, animo en la iglesia, leo la Biblia, doy comida a los más necesitados y trabajo como empleada doméstica en una casa. Ahora tengo alas, poseo los dones de lenguas y de la sanación a los enfermos; sin embargo ni con todos esos dones pude salvar a la menor de mis hijas, mi adoración.

Ella sufrió un accidente en moto, por lo que le abrieron el cráneo para sacarle un coágulo de sangre. Tenía la cara hinchada como un monstruo. En la gran cicatriz, que parece cosida con alambres de púas por lo notoria, no quedan vestigios de su belleza. Actualmente está discapacitada. Preocupada por el futuro de mis nietos, y por la economía familiar, tuve un accidente cerebral. Al llegar a casa, me acosté y sentí un dolor de cabeza muy fuerte; mas cuando quise levantarme mis piernas no me respondieron, quería hablar, pero solo emitía sonidos incoherentes.

Al verme, mis parientes pensaron que un espíritu maligno se había alojado en mi cuerpo. Por la Gracia Divina, mi hermana comprendió que sufría un infarto cerebral y me llevó al hospital Los Ceibos del Seguro, allí el doctor les dijo a mis parientes sobre una medicina biológica muy cara ($ 6.000 en la privada), que destruye el coágulo que ocasiona el infarto cerebral, muy efectiva pero de alto riesgo; podía quedar con secuelas. Mi hermana le contestó que conmigo no iba a pasar eso, que nuestra familia tenía fe, que yo iba a salir caminando y hablando.

Todas mis hermanas oraron y ahora voy a dar mi testimonio: a las 2 horas de ponerme la inyección, recuperé el 50% de la movilidad del brazo y de la pierna… Al cabo de 10 horas recuperé al 100% mi capacidad de hablar. En solo dos días estoy completamente sana. Les deseo a mi Dr. Yépez, neurólogo, que me curó, a todas las enfermeras y auxiliares que laboran en el hospital Los Ceibos del Seguro, muchas bendiciones. (O)

Derna Poveda Mosquera