Cajeros mañosos o banca usurera

30 de mayo de 2011 - 00:00

27 de mayo de 2011

Señor Director

Diario El Telégrafo

Guayaquil.-

Ante una realidad que es preocupante y que los millones de usuarios de los cajeros automáticos en todo el país debemos soportar calladamente, acudo a este espacio para expresar sobre el tema: Cajeros mañosos o banca usurera

Las personas que hacemos uso del servicio que da Banred con los cajeros automáticos somos permanentemente esquilmados.

Los Bancos, a través de sus cajeros, se aprovechan de la necesidad de los usuarios, quienes por acceder al dinero que tenemos en nuestras cuentas, sin acudir a las instalaciones físicas de la entidad financiera (ya sea por apuro, por emergencia o por comodidad), nos sometemos a esta forma científicamente mañosa instaurada por el sistema electrónico financiero para arrebatarnos parte de nuestro dinero.

El fraude es el siguiente: Cuando se solicita 200 dólares a través del cajero automático, en pantalla aparece un mensaje que indica que se ha excedido del saldo. Entonces, se solicita 100 dólares y la máquina inmediatamente paga, pero previamente consulta acerca del cobro de 50 centavos por el servicio.

Como el usuario necesita 200 dólares, debe realizar el mismo trámite por segunda vez consecutiva, lo que le significa pagar otros 50 centavos. Esto es que para obtener 200 dólares de su dinero ha debido pagar un dólar por uso de cajero.

Quisiera saber si la Superintendencia de Bancos conoce de este asunto y si acaso está reglamentado este sui géneris servicio.

La Defensoría del Pueblo debería tomar cartas en el asunto e investigar esta denuncia que es fácilmente comprobable en cualquier cajero del sistema Banred, especialmente en los que se ubican en los centros comerciales y los grandes comisariatos.

Y la Fiscalía podría actuar de oficio, puesto que es evidente el perjuicio que se ocasiona al usuario, baste con presenciar la operación en cualquier cajero.

Sin lugar a dudas que un usuario no iniciará acciones legales por cuenta y riesgo, puesto que considera ínfima la cantidad que se le perjudica mensualmente, que puede llegar -a lo sumo- a 2 ó 3 dólares.

Sin embargo, la bicoca es grande si se suma todo lo que se extrae a los cuenta-ahorristas de la red. Seguramente los banqueros dirán que antes de cada operación se le consulta al usuario y, si éste acepta, entonces, el descuento por el servicio es legal.

Por supuesto que el usuario tiene que aceptar, puesto que está abocado a ello, por necesidad, por prisa. Y ellos se aprovechan de la situación de apremio de sus clientes a manera de usureros.

Atentamente,

Ramiro Serrano M.
Durán-Ecuador