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Ecuador/Sáb.25/Sep/2021

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Elizabeth Cabezas: Las condiciones políticas, sociales y económicas no son las de hace 14 años

"Hay que repensar el país, desde las organizaciones políticas para no ser empresas electorales".
28 de febrero de 2021 13:57

La expresidenta de la Asamblea Nacional, Elizabeth Cabezas, tiene una lectura propia sobre los escenarios políticos electorales, y también sobre las dinámicas en el quehacer político del país. En entrevista a este Diario, se refiere a un debilitamiento del organismo electoral, en la necesidad de construir un acuerdo mínimo nacional y fortalecer la educación para la ciudadanía.

¿Cómo mira el panorama electoral?
Como muchos ecuatorianos, con preocupación. Estas elecciones se desarrollan en medio de un panorama nacional complejo marcado por la pandemia del covid-19, los problemas internos y casi permanentes de la Función Electoral ha debilitado la gestión de esta institución, y si a esto sumamos el accionar de algunas fuerzas políticas contribuyen a caotizar el escenario electoral desde la inscripción misma de las candidaturas y las mil y un dificultades que tuvieron algunos aspirantes a inscribirse sin lograr su objetivo.

¿Según su criterio qué papel ha jugado el CNE en el tema recuento de votos?
Como he mencionado en Mis reflexiones, textos que publico periódicamente, creo que la democracia depende en mucho de la legitimidad que otorga la transparencia. El CNE no debería anteponer una interpretación legal a la posibilidad de que el país se quede tranquilo con respecto a la seguridad de sus elecciones, si para eso es necesario abrir urnas y recontar votos, pues es lo que corresponde más allá de los cálculos políticos de los miembros del Consejo.


A esta fecha penosamente parecería ser que los ciudadanos vamos a quedarnos con las ganas de eso.

Hay un debate sobre la actuación del CNE: unos dicen que cerró los ojos frente a las inconsistencias que presentó la candidatura de UNES y la dejó pasar. Otros señalan que al correato se le debe vencer en las urnas. ¿Qué piensa usted?
A estas alturas de mi vida política, las elecciones no deben ser vistas como contiendas de unos contra otras, sino como la oportunidad que nos brinda la democracia de elegir las mejores propuestas para el país. Pienso que es un error concentrar la gestión de las instituciones y la misma campaña política en buscar “derrotar” a alguien, los argumentos se derrotan con argumentos y la democracia con todas sus falencias es precisamente el mecanismo en que se miden y organizan las fuerzas políticas. Por eso creo que debió permitirse la participación de todos los aspirantes y que gane el que aglutine las voluntades en base a una propuesta viable para la mayoría de ecuatorianos. La derrota es en las urnas

La disputa para pasar la segunda vuelta empezó con un acuerdo de caballeros y terminó con entredichos entre Guillermo Lasso, de la alianza CREO-PSC; y Yaku Pérez, de Pachakutik (Quien ha denunciado fraude). ¿Hay alguna posibilidad de revertir eso? 
El diálogo entre los candidatos en disputa fue un instante de esperanza para el país, más allá de los resultados electorales lo que nos alegró fue la posibilidad de una política más madura, responsable y serena; lamentablemente esto no se dio como se esperaba porque la institución electoral no estuvo a la altura de las circunstancias y porque no tenemos una visión de país que supere los intereses de ciertas fuerzas políticas. Los acontecimientos de este fin de semana son preocupantes, la intervención de otras instituciones debilita la decisión de CNE.

En esa carrera de ambos, se evidencia que no están pensando en el país y su futuro, sino en sus aspiraciones partidarias. ¿Qué hacer para que elijan al país? 
No son solo ambos candidatos, son varias fuerzas políticas y suprapolíticas que no encuentran o que impiden el camino a un proyecto país. Considero que se trata de un problema estructural no coyuntural y por lo tanto las respuestas no son inmediatas. Hay que repensar el país, desde las organizaciones políticas para que dejen de ser empresas electorales, hasta fortalecer las organizaciones de base, formar liderazgos nuevos, trabajar con los territorios y los gobiernos locales en ampliar la participación ciudadana, incorporar nuevos temas a las agendas políticas como tecnología, ambiente, género y desarrollo sustentable entre otras. También revisar el rol de la comunicación y restituirle su función de educación y formación de opinión pública objetiva, sensata y responsable. Hay que fortalecer la educación para la ciudadanía y construir, más allá de las elecciones, un acuerdo mínimo nacional que no sea solo discurso, que tenga objetivos e indicadores concretos y que trasciende a los cuatro años del ejercicio del poder de una tienda partidista .

Un escenario es que el candidato Lasso pase a la segunda vuelta electoral. ¿Él puede ser lo suficientemente fuerte como para enfrentar y ganar a Arauz?
La pregunta debe ser: Si la tendencia a la que representa el candidato Lasso será lo suficientemente hábil para agrupar a las otras corrientes políticas que participaron el 7 de febrero… me parece que el candidato Lasso tiene una gran oportunidad, trabajar en un Acuerdo de Gobernabilidad haciéndolos parte a todos, es la mejor manera de aglutinar apoyos considerando propuestas interesantes que fueron parte de las propuestas de campaña. Guillermo Lasso enfrenta un desafío definitivo en su carrera política. Es ahora o nunca.

Yaku Pérez dijo que: “Ni sueñen que en la segunda vuelta apoyaremos a Lasso”. ¿Esto le perjudica a la candidatura de Lasso y sin ese apoyo podrá ganar a Arauz, o ya todo está perdido?
Usted y todos sabemos que los votos no se endosan, ni a favor ni en contra. Los resultados de la campaña en una segunda vuelta serán de entera responsabilidad de los candidatos participantes, de sus estrategias, de su claridad en las propuestas, su capacidad de consensos y la credibilidad ante el votante.

La segunda vuelta no dependerá de declaraciones de terceros sino de lo que cada uno haga, diga o deje de hacer. La correlación de fuerzas en el país ha cambiado, la Asamblea es diversa sin fuerzas mayoritarias lo que determinará dinámicas políticas distintas, será indispensables los espacios de diálogos permanentemente .

Una de las herencias de la década del expresidente Rafael Correa es la polarización de la sociedad. Una polarización que se muestra en estas elecciones, ¿Cómo hacer una reconciliación nacional? 
Creo que hay que distinguir entre una política polarizada y una sociedad polarizada. La política ha quedado atrapada en esa dinámica, la sociedad no. La ciudadanía está unida en preocupaciones como la salud, el trabajo, la economía, el medio ambiente, la seguridad, la educación y esta primera vuelta envía un mensaje claro al respaldar a propuestas que se salieron de la polarización y plantearon otras cosas, temas y preocupaciones como el mismo Pachakutik o la ID. Personalmente creo que hay que empezar por no reducir los problemas nacionales a los amigos o enemigos de un ex presidente y caminar en fortalecer las organizaciones de base y los territorios.


¿Qué pasará con las otras fuerzas políticas que participaron en la primera vuelta? ¿Podrán unirse al que resulte segundo lugar y pase a la segunda vuelta, podrán endosar sus votos a él? 
No lo creo, la historia demuestra claramente que los votos no se endosan. Como organizaciones políticas pueden expresar apoyo, lo que dependerá de acuerdos de gobernabilidad tanto en la asamblea como en el gabinete, pero no garantiza el apoyo ni de las bases, ni de los votantes en general.

En la Asamblea será difícil la gobernabilidad. El bloque mayoritario es UNES, el segundo Pachakutik, que no votará con el PSC ni CREO. ¿Cómo resolver esa situación?
La Asamblea tiene una dinámica de correlación de fuerzas diferente, la dinámica de los acuerdos políticos hasta ahora ha sido sobre la base de intereses concretos en temas puntuales. Recuerde lo que planteé desde la Presidencia de la Asamblea: Un Acuerdo Nacional por la Gobernabilidad; en el que se incorporó a la sociedad civil para determinar temas prioritarios y rutas adecuadas. Los acuerdos no deben ser entre partidos, ni entre Asamblea y Ejecutivo, debe ser del legislativo con la sociedad, con objetivos y compromisos concretos.

¿Cómo entender que la ex asambleísta Sofía Espín, destituida de la Asamblea, haya ganado o que el expresidente del CPCCS también tenga una curul en el próximo periodo parlamentario?

Cual ex presidente del CPCCS… me parece que tiene una confusión de persona.

Lo otro demuestra que el votante llano no está pendiente de las dinámicas de la política y los resultados de esos conflictos le son irrelevantes a la hora de respaldar a los liderazgos que le convocan.

¿Qué nos espera en el caso de un triunfo del delfín del exmandatario? ¿autoritarismo, corrupción, violación de las libertades individuales, borrar las sentencias de Correa, una Asamblea Constituyente?
Como ya lo mencioné, creo que las condiciones políticas, sociales y económicas no son las mismas que hace catorce años, ni que hace diez años. El país atraviesa crisis multidimensionales de salud, económicas, políticas, de seguridad, que no se reducen a la relación entre el poder y sus oponentes. Por otro lado, hay fuerzas sociales que se han reconstruido y tienen nuevos interlocutores políticos. Las actuales circunstancias requerirán una gestión más mesurada y permeable a los acuerdos sociales, de lo contrario encontrará una resistencia social y política mucho más fuerte y articulada que en el periodo al que se hace referencia en la pregunta.

No todos los políticos son pésimos. ¿Cómo explicar eso a la ciudadanía?
Como en el conjunto de la sociedad, hay personas honestas, capaces, responsables y también las hay deshonestas e incapaces. Lo propio penosamente pasa en la política desafortunadamente, como sociedad nos aliviamos de los problemas de la corresponsabilidad social culpando de todos los males a lo que se ha dado en llamar la “clase política”, sin pensar que el poder que se reclama, les fue concedido por el voto de la misma ciudadanía. La política dejó de ser el arte del consenso para transformarse en un espectáculo sangriento en el que todos tenemos parte de responsabilidad alimentado por redes sociales anónimas, agresivas y muy violentas que han desfigurado lo positivo y aportantes que pueden ser y que no suman a la solución de los conflictos en lo absoluto.


No hay nada que explicar, la legitimidad se gana con hechos, con respuestas eficaces a los problemas concretos, con madurez política en el mensaje. Pienso que parte de la solución es crear un pacto social en que todos los sectores confluyan para un mejor presente y futuro, en un diálogo social más constructivo, precautelar la seguridad jurídica como un tesoro nacional, apoyar nuevos liderazgos, salir de las redes sociales y conocer y trabajar con la dura realidad de muchos sectores del país, en fin, construir un proyecto nacional que trascienda los intereses de sectores o de individuos, puedo sonar muy optimista, pero creo en la buena política como una herramienta al servicio del bien común.

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