La Conferencia Episcopal Ecuatoriana pide una verdadera evaluación del sistema penitenciario

En un comunicado, extendieron su solidaridad con las familias de los privados de libertad asesinados.
24 de febrero de 2021 13:58

El Consejo de Presidencia de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, preocupado y consternado ante la dolorosa y crítica situación en la que viven las personas privadas de libertad en los diversos Centros de Rehabilitación Social (CRS) y frente a los hechos crueles ocurridos el martes 23 de febrero -que no son más que el reflejo de la crisis penitenciaria, de la descomposición social y de la indiferencia colectiva ante esta dura realidad- asumimos como nuestras las palabras del Papa Francisco.

“Las cárceles necesitan humanizarse cada vez más y es doloroso escuchar, en cambio, que muchas veces se las considera lugares de violencia e ilegalidad, donde abundan las maldades humanas”, (Cf. Discurso del Papa Francisco al personal de la cárcel “Regina Coeli” , Roma, 7 de febrero de 2019).

Pedimos a quienes tienen a su cargo la responsabilidad del “Sistema de Rehabilitación Social” en Ecuador realicen una verdadera evaluación sobre el sistema penitenciario y desarrollen programas plenamente humanos que permitan el cumplimiento de la finalidad que determina nuestra Constitución.

“El Sistema de Rehabilitación Social tendrá como finalidad la rehabilitación integral de las personas sentenciadas penalmente para reinsertarlas en la sociedad, así como la protección de las personas privadas de libertad y la garantía de sus derechos”, estable la Constitución de la República del Ecuador, en el artículo 201.

“Hacemos extensiva nuestra solidaridad cristiana a las familias de nuestros hermanos privados de libertad que han fallecido, y les aseguramos nuestra oración por su eterno descanso invocando sobre ellos la misericordia divina, al igual que pedimos a Dios la fortaleza y la paz que solo Él nos puede otorgar”, dice un comunicado.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana manifiesta su disposición de ayudar a las autoridades y sostener a quiénes hoy sufren la pérdida de sus seres queridos en medida de su misión pastoral al servicio de la sociedad ecuatoriana. (I)