El Telégrafo - Redacción Web

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En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

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Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.

En medio de las plazas, los comerciantes informales ofrecen a escondidas perros y gatos en precarias condiciones.
Representantes de organizaciones animalistas y veterinarios coinciden en que debe existir mayor intervención de parte de los municipios para disponer ordenanzas y construir hospitales públicos.
En Guayaquil, la ordenanza de protección de mascotas sigue estancada desde el año pasado. Otros ayuntamientos carecen de una reglamentación.