El Telégrafo - Jaime Jaramillo

Jaime Jaramillo

Tiene el título de ingeniero comercial, pero la vocación por ser jugador pudo más. El quiteño de 50 años recordó su paso por 3 clubes, la selección y el Mundial de 2002.


El olfato goleador llevó a Francisco “Paquico” Correa a desarrollar una fructífera, aunque corta carrera en el fútbol ecuatoriano. Casi ocho años bastaron para inscribir su historia en la primera división del país. El actual DT es consciente de que para triunfar nada tiene que ver la pobreza o la riqueza del jugador, sino su talento.

El deportista ecuatoriano conoció el taekwondo a los 10 años en una escuela para niños con discapacidad. Tras 8 años de esfuerzo y adversidades, alcanzó el título mundial de Parataekwondo.

Lejos de pensar que los gritos de gol que conseguía de niño se convertirían en ahogos para los rivales bajo los tres palos, Carlos Enríquez hizo su carrera como arquero y se convirtió en uno de los que marcaron una época en el fútbol ecuatoriano. Ídolo del Deportivo Quito.

Seguro, firme y decidido a conseguir sus objetivos, la revelación del campeonato ecuatoriano 2018 conversó sobre sus anhelos, su familia y los triunfos que espera alcanzar.

Desde su cargo como director de deportes del Consejo Provincial de Pichincha, el exportero analizó la final de hoy entre la “U” y el “Bombillo”. Además hizo un recuento de los 22 años de carrera profesional en la que solo le faltó disputar una Copa del Mundo con Ecuador.

La desilusión más grande que le quedó al habilidoso exvolante ofensivo fue no conseguir el campeonato con el cuadro “chulla”. En 1997 disputó el partido decisivo ante Barcelona, equipo que se consagró en medio de hechos polémicos que Fabián Cubero recuerda en esta entrevista.

A lo largo de los casi 20 años de carrera (inició en 1998 a los 18 años), el “Galgo” como lo llamaban por su velocidad, conoció a varias personas, algunas aún siguen a su lado y otras en cambio se alejaron, al igual que la fama que llegó a tener como futbolista.

El volante o zaguero en sus años de futbolista fue parte del combinado nacional, que dirigió Francisco Maturana y que estuvo cerca de clasificar al primer Mundial. A decir de Dusan Dráskovic fue una de las grandes ausencias en el equipo de todos cuando era dirigido por él.