Luis Cheme

El milagreño de 42 años confiesa por primera vez su amor por el equipo bancario que brilló en la década de los 90 y desmiente a quienes lo vinculan con Barcelona o Emelec. Hace un recorrido por sus decisiones más polémicas y cuenta cómo hizo para salir vivo del estadio de Huracán en 2016.


El “Palillo” destapa secretos de su relación con el “Nine” cuando lo dirigió en Emelec. Además, cuenta por qué invitó a pelear a Marcelo Elizaga durante un entrenamiento y cuál fue la razón por la que intentó pegarle a Armando Paredes con una silla.


Su padre lo abandonó cuando era niño. Mónica Jiménez, su madre, se hizo cargo de él y sus cuatro hermanos. Su sueño es triunfar en el Sporting Lisboa.

Dejó el fútbol en 2012 decepcionado porque le pidieron coimas para asegurarle contratos tras su salida de Emelec. Compartió entrenamientos en el Ajax de Holanda junto con Wesley Sneijder, Frenkie de Jong, Maarten Stekelenburg y Rafael van der Vaart. Afirma que Andrés Quiñónez es su mellizo y que nunca adulteró ni su edad ni su identidad.

El exfutbolista de la provincia de El Oro jugó con Bebeto y Romario en Flamengo. Pero su vida y su carrera están marcadas por hechos dolorosos.

La cicatriz que tiene en la mano derecha no se la ocasionó un machetazo sino un golpe de puño que le dio en los dientes a un dirigente del Imbabura después de un partido. Hoy, retirado y con 55 años, ya perdió la cuenta de las veces que tuvo que salir de los estadios en patrulleros de la Policía Nacional.

El estadio es uno de los principales puntos turísticos de Buenos Aires. Allí se jugará la primera final de la Libertadores entre el cuadro “xeneize” y River Plate.

Esta fue la participación más exitosa del país en unos Juegos Olímpicos de la Juventud, al completar siete medallas: un oro, tres platas y tres bronces.