Carlos Proaño

Actualmente vivimos en una cultura visual muy compleja. Tenemos acceso a demasiada información y muchas veces es difícil interpretar todos esos contenidos. Reaccionamos involuntariamente a los códigos visuales y nos convertimos en consumistas de una gran cantidad de publicidad gráfica. Estamos frente a una guerra visual donde somos vulnerables al “ataque”. Este mundo globalizado e hiperinformado afecta directamente a nuestras vidas.