Tomada de la edición impresa del 07 de noviembre del 2008

Páginas ilícitas en la web promueven la pérdida de peso

1 de cada 50 adolescentes, de entre 12 y18 años de edad, padece de desórdenes alimenticios. | ILUSTRACIÓN: CARLOS PROAÑO / El Telégrafo

ILUSTRACIÓN: CARLOS PROAÑO / El Telégrafo

1 de cada 50 adolescentes, de entre 12 y18 años de edad, padece de desórdenes alimenticios.

Datos

Las enfermedades


•Bulimia:  es un trastorno mental que consiste en comer compulsivamente y luego experimentar sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo se vuelve a las ingestas. Se compensan el desbalance con el vómito provocado.

•Anorexia: es una alteración frecuente en multitud de enfermedades y situaciones fisiológicas consistente en la disminución del apetito, lo que puede conducir a una reducción de la ingesta de alimentos. Su causa común es la propia saciedad tras la ingesta de alimentos.

Portales que en otros países han sido clausurados dan “consejos” extremos para ser anoréxica o bulímica.



Para ser una “princesa” ya no hace falta ser de la realeza ni casarse con alguien perteneciente a ella. Al menos así lo aseguran unas 231.000 páginas web que bajo el título de “Princesas Ana y Mía” tientan a las adolescentes a convertirse en parte de una supuesta “monarquía”.

“Ana y Mía” (las futuras herederas de la corona en cuestión) son un llamado a convertir a las féminas en anoréxicas (ANA) y/o bulímicas (MIA). Es decir, una convocatoria a padecer trastornos alimenticios para alcanzar un ideal estereotipado de belleza.  

Según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), en el Ecuador 1 de cada 50 adolescentes entre 12 y 18 años sufre alguno de estos desórdenes alimenticios. De ellos solo el 10% recibe atención psicológica, el resto vive con el problema o muere a edades tempranas debido a complicaciones de esta enfermedad. Entre ellas, se haya rotura esofágica o gástrica, niveles bajos de potasio en la sangre, arritmia cardíaca, daños pulmonares, entre otros.

Las publicaciones mencionadas, que están en la web, son consideradas ilícitas incluso por la propia Microsoft, que llegó a cerrar páginas personales de Internet, alojadas en su comunidad de ‘blogs’ Windows Live Spaces, que promovían la anorexia y la bulimia, tras recibir una queja de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA), de origen europeo. Esta entidad, a través de la colaboración de empresas proveedoras de servicios web, resultó clave en la clausura de medio millar de páginas de este tipo en los últimos tres años.

Estos sitios pueden resultar un peligro para quienes inician una carrera por perder peso. “Me sentía mal conmigo misma porque veía las fotos en la Internet de las modelos y actrices que son delgadas y a ellas todo el mundo las quiere”, recuerda Pamela Mantilla, de 23 años, estudiante de la Universidad Católica del Ecuador, quien padeció anorexia nerviosa.

Como ella, hay más chicas que empezaron su trastorno influenciadas por la web. Por ejemplo, Martha Casa, de 18 años, está en una terapia psicológica para salir de su problema de bulimia. Ella solo accede a conceder entrevistas telefónicas porque no quiere que la vean, ya que “de ley no estoy guapa”, dice.

Martha relata que para ella fue fácil convertirse en bulímica, ya que sentía el apoyo de muchas adolescentes que, como ella, intercambiaban consejos vía mail o chat para bajar de peso, “incluso, casi todas las páginas web de adolescentes tienen consejos para bajar de peso en una semana, consejos para tener cuerpos perfectos, consejos para comer y luego tomar la píldora milagrosa que hace perder libras”.

A decir de Martha, tiene 31 amigas que padecen este trastorno, a las que contactó por medio del Hi5: “puse en el casillero que describe tu estado la palabra ‘MIA’ y recibí mensajes de chicas que querían ser mis amigas y unirse al grupo MIA del Hi5. Todas padecemos bulimia”.

Los sitios que invaden la web con mensajes en pro de la bulimia y la anorexia han llevado a varios países a tomar medidas legales para que se clausuren. Así, en España, el sitio www.princesasdeporcelana.es fue eliminado debido a las enérgicas protestas del gobierno autonómico de Madrid y las autoridades sanitarias de la mencionada nación europea. En el país ibérico se han cerrado unos 500 portales de este tipo.

El espacio incluso llegó a promover un concurso que recompensaba a las chicas que lograran perder un máximo de peso en 14 días.

En cambio, en Francia, el gobierno decidió, el año pasado, tipificar como delito la inducción a la anorexia, principalmente a través de Internet. Según la ley francesa, provocar a una persona a que busque una delgadez excesiva es punible con una pena máxima de dos años de prisión y una multa de 30.000 euros.

En el caso de muerte, la prisión se eleva a tres años y 45.000 euros de multa.

En Ecuador, sin embargo, aún no hay iniciativas de esta clase a nivel gubernamental, aunque según Juan Razo, ingeniero de sistemas, se requiriría de medidas de control, ya que tan solo con poner en un buscador las palabras “ANA y MIA”, saltan aproximadamente 35 mil páginas al respecto de la anorexia y bulimia, cada una de las cuales tienen a su vez entre 3 a 5 links que permiten a los usuarios navegar por otros miles de lugares que ofrecen “el secreto para ser flaca y para sentirse parte de un grupo”.

Entre esos “tips de belleza” se aconseja almorzar y cenar “nada más que un vaso de agua” o concebir a la comida como al arte porque “existe solo para mirarla”.

Lucía Peña, enfermera de la Clínica de Especialidades Médicas, cuenta que las niñas con anorexia o bulimia tienen complicaciones de salud graves, como trastornos gastrointestinales, pérdida del cabello, espasmos musculares e incluso insuficiencia que puede provocar infartos cardíacos. Para Peña, todas las pacientes que ingresan en la clínica con estos problemas  se sienten rechazadas porque no encajan en ningún grupo social, “es por eso que buscan personas que las entiendan y esas son las otras pacientes, a quienes las contactan vía electrónica”.

Marcelo Izurieta, psicólogo, sostiene que estos trastornos alimenticios que suelen iniciarse en la adolescencia pueden extenderse hasta después de la mayoría de edad. Él señala que el libre acceso a Internet promovería la anorexia y bulimia, ya que “los cibernautas tienen entrada libre a páginas en donde se promueve este tipo de desórdenes como una forma de vida socialmente aceptada”.

Finalmente, Julio Alvear, director de Salud Integral del MSP, dice que la anorexia y la bulimia no se han convertido aún en un problema en el país, “por tal motivo el Ministerio no ha realizado estudios”. No obstante, en 2009 se iniciará un censo nuticional en el que se abordará los desórdenes alimenticios.
Redacción Zona Ciudadana
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