El aeropuerto de Latacunga alberga un taller especializado en aeronaves de pasajeros y de carga.
Ecuador cuenta con un taller especializado para reparar aviones de pasajeros y de carga. El Centro de Mantenimiento Aeronáutico (CEMA) está en el Aeropuerto Internacional de Latacunga, en la provincia de Cotopaxi.
En el taller trabajan 80 técnicos ecuatorianos, entre mecánicos y electrónicos, en un hangar de 4.800 metros. Actualmente, en el patio del hangar hay tres aviones que son remozados y reciben mantenimiento. Uno de la aerolínea peruana de carga Cielos del Perú, una avioneta de la Armada y un Boeing 737 de la compañía aérea Ícaro.
Fuera del taller están 2 aviones: uno de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) y otro de la línea TAME. Al avión peruano se le realiza un chequeo de motores y alas; al avión de Ícaro, aparte del mantenimiento, se lo pinta por dentro y por fuera y a la avioneta de la Armada se le hace un chequeo de rutina.
El taller está a cargo de la Dirección de la Industria Aeronáutica de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (DIAF) y en el mismo se puede realizar chequeos y reparaciones a modelos Boeing 727-100, 727-200, 737-100 y 737-200.
La DIAF es reconocida por la calidad de su trabajo y cuenta con el aval de la Federal Aviation Administration (FAA), similar de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) en Estados Unidos.
También tiene la garantía de calidad otorgada por el Instituto Nacional de Aeronática Civil de Venezuela. Posee la certificación ISO 9001-2000, lo que garantiza la calidad de los procesos. Actualmente, una parte del personal se capacita para reparar los modernos aviones Embraer que posee TAME.
Aunque iniciaron sus labores en 1989, recién desde 2006 se oferta el trabajo de este taller a aerolíneas extranjeras. La primera compañía en interesarse fue Rutaca, de Venezuela, que trajo un Boeing a mediados del 2007. Al final del mantenimiento, la empresa venezolana quedó satisfecha de la labor y recomendó a la DIAF a otra aerolínea venezolana: Avior.
Esta trajo sus naves en 2008 y reconoció el trabajo realizando en el CEMA. A su vez, según varios técnicos del taller, esta pasó la voz a Conviasa que, desde junio 2008, se sumó a la lista de clientes que llegan desde Colombia, Sudáfrica y otros países.
En el Ecuador es el único taller que tiene estas características y las certificaciones para reparar aviones de carga y pasajeros. En la región hay talleres de reparación similares en Perú, Colombia, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Chile, México, Argentina y Brasil.
Juan Cifuentes, capitán de la FAE que trabaja en el CEMA, manifiesta que “este centro es competitivo por distancias, precios y la calidad del trabajo de los técnicos ecuatorianos. Detalla que la prioridad de los especialistas es el mantenimiento de las aeronaves. “Las aerolíneas que vuelan en el país deberían utilizar nuestro taller, con ello se ahorrarían recursos”.
Cifuentes explica que hay una serie de mantenimientos que se da a los aviones, dependiendo de cada uno varía el precio y el tiempo en el hangar. “A las aerolíneas no les conviene tener mucho tiempo paradas sus naves”.
Por ejemplo, detalla que un chequeo Tipo C se demora 25 días y en ese lapso los técnicos deben revisar: accesos, fuselaje, estructuras, conexiones, motores, fugas hidráulicas, fugas de neumáticos, fisuras en el tren de aterrizaje...
A cargo del CEMA está Edison León.
El oficial supervisa el trabajo de los técnicos y coordina acciones con los representantes de las compañías de aviación dueñas de las naves. Explica que es necesaria la presencia de ellos para que sigan de cerca los trabajos y anoten en las tarjetas de vuelo todo lo que se reparó y si se siguió las especificaciones técnicas que exigen los fabricantes.
Reconoce que el que este taller tenga certificaciones internaciones les abre una posibilidad de desarrollo y de nuevos clientes. Añade que no solo se debe pensar en el ahorro, sino en la calidad del trabajo y como una forma de aportar al progreso del país. “Si más aviones vienen podemos desarrollar las potencialidades de los técnicos ecuatorianos”.
Sobre los mantenimientos de las aeronaves detalla que, si es necesario, se desarma al avión o una parte de ellos pieza por pieza para repararlos y dejarlos como nuevos. El taller importa repuestos de los Estados Unidos (los aviones que repara tienen matrícula norteamericana) y también elabora piezas y algunas partes como las alas.
Aquí también se reparan aviones militares como los Mirage y los T-34, que antes eran enviados al exterior. El mantenimiento de las naves de combate está en un ala junto al CEMA y el acceso está casi restringido. En 2007 recuperaron 10 aviones T-34 que ahora sirven en varias unidades militares del país.
“La empresa (CEMA) cobra, en promedio, 20 dólares la hora de trabajo. Antes, mandarlos (a los aviones militares) a talleres del extranjero era mucho más caro para el país”, puntualiza León.
Galo Sosagsosa@telegrafo.com.ecLatacunga