Tomada de la edición impresa del 09 de febrero del 2010

Currículo de Educación Básica se renueva

El currículo actual   para la  Educación General Básica se basará en el desarrollo y evaluación de las  destrezas de los estudiantes. | FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

El currículo actual para la Educación General Básica se basará en el desarrollo y evaluación de las destrezas de los estudiantes.

Análisis

Fausto Segovia Bauss

Ex ministro de Educación en 1996

Socializar la reforma la consolidará



Ex ministro de Educación en 1996
  Socializar la reforma la consolidará   
El Gobierno puso en vigencia, días atrás, la actualización y Fortalecimiento Currricular. Es parte de una evaluación de la reforma curricular, que tuve el privilegio de conducir en 1996 y que  fue el resultado de un contexto determinado y tuvo la ventaja de ser validada técnicamente, por los docentes ecuatorianos, que participaron directamente en ese proceso.

Autoridades del Ministerio de Educación señalaron que la reforma curricular no llegó a las aulas,  respeto ese punto de vista, pero no lo comparto.

Una sana autocrítica nos llevaría, a una conclusión: que la reforma curricular de 1996, afirmada en el desarrollo de destrezas, llegó a las aulas, pero sin la adecuada capacitación de los docentes, especialmente en el ámbito didáctico. La nueva actualización es un reconocimiento implícito de la validez de esa reforma. Una prueba es que el eje de la actualización curricular gira sobre las destrezas que enfatizó la reforma de 1996.

Es importante considerar que para la consolidación del proyecto es necesario la socialización del documento, la capacitación continua de los docentes, el material didáctico e insistir en la creación de un modelo de evaluación que permita el control interno de la aplicación de la actualización y fortalecimiento curricular.

En suma es bueno saber que el cambio  educativo  se consolida con  el pedagógico, unido a incentivos y evaluaciones de desempeño de  los docentes ecuatorianos.       

En el próximo periodo escolar, tanto en la Costa como en la Sierra, se instruirá sobre el modelo.


 
Para septiembre de este año en los planteles de la Sierra, y desde el 2011 en los de la Costa, se aplicará la actualización del currículo de Educación Básica o “mesocurrículo”, como lo denominó la viceministra de Educación Gloria Vidal.

Esto, según explicó Vidal,  no constituye un nuevo modelo curricular ni implica que  hubo un incremento o eliminación de materias, sino que se trataría del  fortalecimiento del currículo actual. 

Susana Araujo, directora Nacional de Currículo, indicó que a través de este fortalecimiento se busca que  el maestro no base la educación solamente en el manejo de los contenidos, sino en el desarrollo de destrezas de los estudiantes.

La necesidad de una actualización nació luego de revisar las reformas elaboradas en 1996. Se lo hizo a través de una evaluación aplicada a una muestra de 183.116  maestros, directivos y supervisores de primero a décimo año de Educación General Básica. 

Esta dejó como resultados falta de herramientas necesarias a los docentes para que  la reforma sea aplicada en el aula y falta de claridad en la definición de destrezas: “esto llevó a los docentes a calificar solo los contenidos”, explicó Araujo.

El documento presentado por la Dirección Nacional de Currículo en junio de 2008, reflejó, además, una deficiente capacitación al personal docente y falta de material de apoyo en el currículo.

Además, influencia del mercado editorial, que hizo que los docentes confiaran más en los textos y no en sus criterios pedagógicos.

 Según Soledad Mena, coordinadora Pedagógica del programa de Escuelas Lectoras de la Universidad Andina Simón Bolívar, uno de los problemas de la educación es la pérdida de autoestima en los docentes.  “Es  una cultura que tiene una inmensa fe en lo escrito, por eso el docente piensa  que un texto sabe más que él  y eso lo hace dudar de su capacidad”.      

 La actualización del currículo se relaciona con la implementación de objetivos educativos por área y por nivel, destrezas con criterios de desempeño para cada año de educación básica y bloque curricular, precisiones para la enseñanza y el aprendizaje así como indicadores  de evaluación para cada área y año, indicó Araujo. 

A decir de Mena, las reflexiones y los cambios en educación  son válidos;  pero, el reto está en cómo va a llegar la propuesta al aula, ya que es un proceso que toma tiempo: “un cambio curricular es una modificación de cultura mental pedagógica y de concepción del mundo que tiene el maestro”, enfatizó.

Milton Luna, coordinador Nacional del Contrato Social por la Educación, señaló que cualquier cambio debe ser socializado: “así tendríamos un documento más depurado y consensuado, de lo contrario se podrían crear resistencias en los actores”.

En ese sentido, la dirección de currículo, iniciará en abril un proceso de capacitación con el cual se llegará a más de 300 mil maestros que deberán cumplir un promedio de 90 horas por cada uno.    

 “Este proceso servirá para que los maestros puedan aplicar la actualización curricular de manera adecuada”, dijo Araujo.

Al respecto, Edwin Lucero, presidente de la Unión Nacional de Educadores de Carchi, opinó que existen inconformidades con el trabajo del ministerio: “no se ha realizado un consenso con los maestros que son quienes dictan las  clases”, subrayó.

Asimismo, sostuvo, que el currículo que se aplicará, al igual que la Ley Orgánica de Educación, no responde a las necesidades del país.  “Es una copia de lo que se intentó en Colombia y allá no funcionó, lo sabemos porque estamos en la frontera, entonces no se cómo se piensa hacer funcionar en el país”, advirtió.

En cuanto a los sistemas de evaluación, Lucero reconoce que los docentes carecen de una pedagogía adecuada para hacerlo, pero, opina, que esto se da porque  las capacitaciones que reciben de la entidad rectora no están orientadas a ese fin.

Además, los textos elaborados por el Ministerio se basan más en contenido que en desarrollo de destrezas, añadió. 

 Según Mena, las fallas vienen de las dos partes: “el Ministerio evalúa al maestro sin tomar en cuenta su formación inicial”, porque no hay incidencia en  los institutos pedagógicos.

Lo mismo ocurre con los docentes: “el maestro  no sabe qué evalúa y tampoco sabe qué quiere enseñar”, opinó.

A decir de Luna, para que esto funcione, es necesario que se involucre a los maestros, quienes deben recibir una capacitación adecuada: “en la reforma del 96 no hubo un involucramiento de los profesores, si eso pasara nuevamente, la propuesta está destinada a no ser viable”, advirtió.

Susana Araujo

Directora de Currículo Ministerio de Educación


 “Esto (la capacitación) servirá para que los maestros puedan aplicar la actualización curricular de manera adecuada”

Soledad Mena

Docente Universidad Andina Simón Bolívar


“Un cambio curricular es un cambio de cultura mental pedagógica y de concepción del mundo que tiene el maestro”
María Augusta Sandoval
msandoval@telegrafo.com.ec
Reportera Sociedad