Los 26 centros cuestionados en la categoría E solicitan al organismo que defina el criterio de análisis.
El grupo de 26 universidades y escuelas politécnicas del Ecuador, según el informe del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Conea), están en la categoría E y deben ser depurados del sistema universitario, manifestaron su desacuerdo ante este anuncio.
Mediante un comunicado, dirigido a la comunidad universitaria, el Consejo Universitario de la Universidad Cristiana Latinoamericana (UCL) rechazó enérgicamente el informe que presentó Arturo Villavicencio, presidente del Conea, el martes, al pleno de la Asamblea Nacional.
Según este centro de estudios, el documento fue “entregado sin tomar en cuenta la participación de los entes involucrados”.
Además indica que las comisiones del Conea, que acudieron a las universidades, “lo hicieron en un tiempo de menos de 24 horas, sin previa planificación ni aviso, quedando en duda qué tipo de análisis se realizó”.
La Asamblea Nacional solicitó al Conea que elabore el informe técnico sobre el nivel de desempeño institucional
El 22 de julio de 2008, la Asamblea Nacional, mediante el Mandato Constitucional 14, solicitó al Conea que elabore el informe técnico sobre el nivel de desempeño institucional de los centros de educación superior.
En este sentido, los representantes de la Universidad Cristiana Latinoamericana califican el informe del Conea como “sesgado, contradictorio y manipulado de acuerdo a los intereses políticos del momento; es lesivo, atentatorio y no refleja la realidad histórica ecuatoriana”.
Los representantes de la Universidad Metropolitana argumentan que la entidad cumplió y entregó el proyecto de desarrollo institucional acorde al convenio suscrito, “por lo tanto el Conea ha incumplido el proceso castigando a las universidades jóvenes con el informe”.
Estudiantes de las universidades Tecnológica Equinoccial (UTE), Internacional, San Francisco de Quito (USFQ), Salesiana, De Las Américas (UDLA), Católica se reunieron ayer en la UTE.
Ellos, al igual que las universidades implicadas, solicitaron al Conea que explique la metodología que utilizó para determinar el informe.
Según Raúl Pérez, representante de la U. Católica de Quito, el consejo debe explicar cómo se realizó la categorización y los parámetros, “para así darnos cuenta que el trabajo se realizó a profundidad”.
Santiago Albán, de la USFQ, sin embargo, argumentó que pese a que a ellos no les afecta la medida, les preocupa sus compañeros de las otras universidades. Por ello, “no dudaremos en apelar ante las instancias que sean necesarias para que se dé plazo a las universidades mencionadas para mejorar su calidad, sí este fuera el caso”.
Para Agustín Ruso, representante de la U. Católica de Ibarra, el caso de la Universidad Estatal de Carchi, por ejemplo, que está dentro de la lista de centros que deben ser depurados, es particular, “debe estar mal calificado porque recién están funcionando, qué parámetros se utilizaron para esta medida”.
Ruso considera que debe haber una nueva instancia externa que “recalifique el proceso y dé plazos para que estos centros mejoren”.
Algunos de los rectores de las universidades, como Jesús Veintimilla, de la U. Og Mandino; Marco Lucio Muñoz, rector de la UCL, entre otros se reunieron en el Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup), para tratar sobre el nuevo proyecto de Ley de Educación Superior, que hoy va a primer debate en la Asamblea, sin embargo allí trataron este tema, a pesar de que el informe llegó ayer, en la mañana, recién al Conesup.
Sandra Tapia, vicerrectora de la Universidad Og Mandino, dijo que “están intranquilos y más que preocupados, molestos, porque se está alarmando a un grupo, 1.000 alumnos, en su caso y 30.000, con las 26 universidades, “no es justo que se mezcle la política con la educación”.
Este centro envió un primer comunicado al Conea y ahora los representantes del establecimiento esperan ser atendidos, “fueron 19 preguntas, no se evaluaron a alumnos, ni académicos, ¿cómo hacen juicios de valor?”.
Tapia manifestó que se reunirán con las otras autoridades de las universidades en mención, en forma particular, para tratar este tema.
Por su parte, Édgar Samaniego, rector de la Universidad Central, dijo que a pesar de estar en sexto lugar, dentro de la categoría A (ver cuadro), están de acuerdo con el estudio que emitió el Conea “y que aplicarán las recomendaciones pertinentes para seguir mejorando”.
Samaniego dijo que Villavicencio le entregó el informe ayer. “La universidad es un tema sensible y no se puede entregar la educación de los jóvenes a cualquier aventurero”, manifestó.