Tomada de la edición impresa del 24 de mayo del 2009

“Nuestro objetivo no es llegar a la masa”

Verónica Fiorito, productora. | FOTO: Alejandro Reinoso

FOTO: Alejandro Reinoso

Verónica Fiorito, productora.

Verónica Fiorito, productora, general de la estación pública Canal Encuentro de Argentina cuenta sus experiencias.



Verónica Fiorito llegó al país la semana pasada para participar en el Primer Seminario Internacional Televisión, niñez y adolescencia. Hace dos años y medio ella fue parte del equipo que buscó cambiar la forma de concebir la TV, al idear lo que llegó a convertirse en el Canal Encuentro de Argentina, el segundo canal estatal en ese país, del cual es productora general.

En los dos años de vigencia que tiene la estación,  su labor ha sido reconocida con cinco premios Martín Fierro de Cable, seis Fund TV, tres ATVC y premio Prix Jeunesse en el Festival de Televisión Infantil de Iberoamérica.

¿Cuál es la característica de la televisión pública Argentina? ¿Qué la diferencia de los canales privados?
En Canal Encuentro hay un componente muy importante de equidad. Desde el principio nos planteamos el objetivo de llegar a todos los públicos en todos los puntos del país.

Luego está el tema de los contenidos. La idea es manejar una amplia gama, para que haya cosas como deporte, e igual se introducen temas educativos, programas de ciencia, entrevistas, etc.

¿Cómo logran reflejar a todos los sectores de la población?
Cuando alguien viene a proponer, por ejemplo, hacer un programa de fútbol, nosotros le decimos, ‘bueno, pero si lo vas a hacer tienes que hacerlo por lo menos en tres regiones; e ir turnando cada semana’. Del mismo modo los personajes tienen que ser de diferentes regiones; coger referentes de las  localidades sin caer en lo folclórico.

¿Se puede presentar contenidos televisivos que vayan más allá del entretenimiento?
La televisión es una herramienta. Nosotros estamos trabajando con grandes directores como  Juan Campanella, que dirige “Dr. House” en EE.UU. Ahora estamos pasando una serie de él que transmite un contenido de currículo escolar. Por el mismo formato de la serie, que es una ficción, es entretenida, pero a la vez te pone mucho contenido.  Este tipo de cosas tienen que ver en cómo piensas la producción, como piensas el proyecto; tienes que pensar cada uno de los programas para que transmitan lo que tú quieres transmitir.

¿Cuál es el criterio para plantear la programación?
El criterio tiene que ver con los lineamientos del canal, que los marca el Ministerio de Educación. Nosotros mezclamos siempre los contenidos con el entretenimiento. Mezclamos mucho, sobre todo en el Prime Time, porque lo que queremos es que la gente se enganche.

Dejamos de subestimar al público… y trajimos a la gente de cine a trabajar en la televisión.

¿Qué opina del criterio que tienen muchos canales privados de programar cosas que se vendan?
La televisión pública no debe estar orientada a la masificación del mercado, sino que debe apuntar a que el público se identifique con los contenidos que presenta. Lo importante es que haya gente que nos esté viendo todo el tiempo. Nuestro objetivo no es llegar a la masa, sino llegar a la identidad de cada una de las partes. Para esto tenemos el cien por ciento de apoyo estatal, así que no pasamos ningún tipo de publicidad, lo cual es agradecido por los televidentes.

¿Ni propaganda del Estado?
No, nada. Cuando alguien viene a pedir espacio se le pide que proponga un programa. Por ejemplo, si hay un plan de lectura y quieren difundirlo eso no se hace, nosotros planteamos el hacer un programa que hable de qué se trata leer, y se difunde el programa, pero no una propaganda que es sólo información que no te entra en la cabeza sobre un evento general.

¿Con esto cambió la forma de ver televisión el Argentina?
Por supuesto. Porque nosotros, por un lado dejamos de subestimar al público. Y por otro lado, nosotros trajimos a la gente de cine a trabajar en la televisión, y profesionalizamos la televisión, en el sentido en el que hemos llegado a desarrollar una estética propia.

¿Qué implica no subestimar al público? Porque el discurso de todo canal privado es poner lo que el público quiere ver
Nosotros no lo pensamos de esa manera. Nosotros pensamos en qué es lo que hay que transmitir. Por ejemplo, este año es el año de la matemática, entonces vamos a hacer programas que hablen de las matemáticas. La pregunta no es qué es lo que el público quiere ver, sino qué es lo que tenemos que poner; si es algo bueno, el tema es interesante. Siempre habrá alguien al que no le guste, pero a la siguiente media hora ponemos un programa de deportes, y la siguiente media hora ponemos otra cosa. Lo importante es darle al público calidad.

¿Cuáles son las dificultades que han encontrado en estos dos años?
Cuando apareció el canal fue como una especie de herramienta para trabajarla con la gente, y la gente misma pide los programas. Entonces, cuando hay una señal que funciona, el problema es cómo responder a esa demanda.

¿Con qué presupuesto cuentan?
Cada capítulo nos cuesta entre 13.000 y 15.000 dólares. El presupuesto anual del canal es de 9 millones de dólares; no solo para producir, sino para todo, para pagar los sueldos, hasta para viajar acá.

Aquí existe Ecuador TV, un canal público ¿Qué les aconsejaría a los realizadores ecuatorianos?
Que no esperen las acciones del Gobierno; que se profesionalicen; que un profesional no filme si en realidad no sabe qué transmitir. Creo que la televisión pública se construye con políticas públicas y con buenos profesionales. Hoy en día la tecnología es barata; uno agarra una cámara de su casa y puede salir a filmar; pero lo importante es ser profesionales, respetar al público.
Javier López Narváez
xlopez@telegrafo.com.ec
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