Los desfiles de Confraternidad abrieron la celebración por los 475 años de fundación de la urbe quiteña.
Durante el fin de semana varias calles se llenaron de bailarines, bandas de guerra y de pueblo, y comparsas de asociaciones para festejar los 475 años de fundación quiteña.
Los desfiles organizados en el norte y el sur repitieron el mismo guión, es decir participaron los mismos grupos, que salieron en igual orden.
Para dar inicio a los desfiles se concentraron 6.000 estudiantes de colegios de la ciudad, quienes durante tres meses ensayaron para realizar una participación impecable y precisa.
180.000 personas asistieron al Desfile del sur, que se realiza hace 10 años en la avenida Tnte. Hugo Ortiz.
Pese al intenso sol, 150.000 asistentes se reunieron para admirar a ocho carros alegóricos con mensajes de inclusión y respeto a la diversidad cultural, histórica, natural y las tradiciones.
Carolina Aldaz, estudiante de quinto curso del colegio Manuela Cañizares, comentó que “el amor a esta ciudad y al colegio nos incentiva para tener la mejor participación dentro del desfile. Para eso nos preparamos”.
En el saludo, el alcalde, Augusto Barrera, solicitó a los asistentes mantener las tradiciones populares y que vivan las fiestas sin excesos.
Luego de esto, las notas del El chulla quiteño fueron el punto de partida para que inicie la participación. La primera carroza contaba con la presencia de “Don Evaristo” y el Sarzosita, ambos personificados por los artistas populares Eduardo Mosquera y Óscar Guerra.
Luego de esto inició el desfile de los carros alegóricos. El primero que exaltaba los 50 años de celebración de las fiestas de fundación.
Con aplausos y un fuerte ¡Viva Quito! fueron recibidas las bastoneras del colegio 24 de Mayo y los miembros de la Escuela de Payasos.
Los niños fueron los más sorprendidos con las participaciones de las bandas. Bruno Luca, de 6 años, miraba deslumbrado los tambores y las liras de la banda musical del colegio Montúfar.
150.000 asistentes llegaron a la avenida de los Shyris para disfrutar del Desfile de la Confraternidad del norte.
Así, en medio de las ovaciones de los presentes, empezó el recorrido del segundo carro que tenía como mensaje la protección de la diversidad ecológica y natural del Distrito, que según varios estudios es uno se los sectores de mayor biodiversidad en el mundo, comparado con la superficie total del territorio.
Entre los grupos que escoltaban el carro, la participación más aplaudida fue la del colegio María de Nazareth, quienes se presentaron en tres grupos de bastoneras, banda colegial y coreografía.
El tercer carro representaba a las leyendas y tradiciones de Quito. El cuarto y quinto a la diversidad artesanal y demográfica, respectivamente. Los tres siguientes traían mensajes para rescatar la diversidad artística, gastronómica y deportiva, principalmente los equipos que representan a Quito en diferentes disciplinas.
En el cierre del desfile, las parroquias rurales tuvieron su espacio. “Queremos rescatar las tradiciones del Ecuador”, explicó Santiago Collaguazo, bailarín de San Antonio de Pichincha.
Después de los desfiles del fin de semana los carros alegóricos permanecerán guardados en el taller de la empresa Creatosfera (encargada de su elaboración por ocho años) hasta el próximo domingo 6 de diciembre, cuando participen en el desfile Luces y Colores, en el Boulevard de la Av. Amazonas, a las 19:00, en la clausura de las fiestas.