La Policía y la comunidad se unen para reforzar la seguridad.
Sin documentos de identificación y despojada del poco dinero que llevaba en su cartera (menos de US$ 10) quedó Marlene Brito luego de ser asaltada hace dos semanas, frente a su vivienda, ubicada en la ciudadela Primavera II, del cantón Durán.
Brito comenta que como quedó afectada de los nervios no encontró forma de llamar a la Policía hasta que logró entrar a su domicilio. En ese momento -aseguró la víctima- los delincuentes desaparecieron entre los oscuros pasillos de la ciudadela.
Para los habitantes de este sector de Durán, lo ocurrido con Brito es solo uno de los frecuentes casos que se presentan. Esto motivó a que, luego de dos meses, los habitantes de la zona recaudaran fondos para financiar la instalación de alarmas comunitarias.
La Unidad de Policía Comunitaria (UPC) inauguró el sábado el sistema como parte del programa que llevan adelante los barrios para reforzar la seguridad y disminuir los actos delictivos.
El plan compromete a la entidad policial a capacitar a los habitantes del sector y apoyarlos en la conformación de brigadas barriales.
El teniente coronel Henry Benítez, jefe de las UPC en Guayas, indicó que esta es la primer red de alarmas que se instala en Durán, en coordinación con la Policía Nacional. “Dentro de los planes se espera extender este sistema en Guayaquil”, dijo.
Benítez aclaró que la participación de la Policía inicia una vez que entran en funcionamiento las alarmas. “En el momento que se presente algún suceso y que se active la sirena, los miembros de la entidad que estén de patrullaje acudirán al lugar”, explicó.
El jefe del UPC añadió que para logar la instalación de alarmas en los barrios se necesita de la colaboración económica de la comunidad, debido a que el costo de los equipos es alto, lo cual no puede ser financiado por la institución policial.
Carlos Narváez, morador del sector 1D de la ciudadela Primavera II, manifestó que entre algunos de los vecinos organizaron bingos y rifas para recolectar los US$ 600 que costó la instalación de los equipos.
Estrella detalló que el sistema de alarmas cuenta con tres sirenas (ubicadas en sitios estratégicos) que cubrirán un área de auxilio de más de dos manzanas.
El morador explicó que en 15 casas del sector se han instalado pulsadores que permitirán activar la alarma en caso de emergencia. “Estábamos cansados de la inseguridad, ahora esperamos que esto cambie con la vigilancia de la Policía y de los habitantes del barrio”, comentó.
Adicionalmente, una de las casas de la ciudadela funciona como central de monitoreo. En el lugar existe un panel que incluye el número de cada pulsador instalado en las viviendas, con el fin de identificar el lugar en el que fue activado.
Carlos Díaz, quien habita en el domicilio donde se realiza el monitoreo, indicó que una vez ubicado el sitio él se encargará de llamar al 101 para otorgar la información necesaria a la Policía.