Prensa objetiva e imparcial
Sobre el articulo: “Suplico que me dejen ser ogro” de María Eugenia Paz y Miño, me satisface poder palpar a través de este artículo la objetividad y la imparcialidad de la Dirección del Diario, permitiendo disentir y criticar nuestra sociedad, su Gobierno y sus propuestas, sean estas bien aceptadas por muchos o criticadas por todos. Es loable y valiente cumplir nuestras labores con ética y humanismo aunque nos cueste caro.
Es verdad que no debería producir alegría el ver aún mendicidad en el mundo, ver tanto ser humano pudiente, acaparador de riqueza e indolente, o estar sonrientes y alegres ante el servidor público déspota, prepotente, mal humorado que nos mal atiende. ¿Cómo se puede uno reír al reflexionar aquello?
Pero estimo que la campaña, promoviendo un cambio de actitud al socializar con las personas siendo amables y cordiales -aunque estemos tal vez pasando por un mal momento-, apunta a fomentar un estado mental de mejor condición para enfrentar las dificultades. También estimo que es una forma de incentivar a los trabajadores del sector público a que cumplan con responsabilidad y eficiencia la labor de atención al cliente, en los centros hospitalarios, en los juzgados, en el IESS, etc.
Felicitaciones.
Carlos Granda Nieto