Tomada de la edición impresa del 01 de julio del 2009

Cartas al director

 


Sobre ataques de Rubén Darío Buitrón

Usted escribe hoy que le amenazan “voceros de la oligarquía, burgueses”: no le creo, porque todo el mundo sabe que es usted quien trabaja para ellos. Dice que los periodistas de “El Telégrafo” tienen empleo seguro. Paradigma de sesgada manipulación periodística; con ese artículo usted tiene más seguridad que ellos, porque le paga una poderosa empresa de los medios para defender sus intereses. Usted tiene más seguridad dentro del pretendido “Cuarto Poder” que siendo empleado público y todo el mundo lo sabe. Me parece muy valiente la posición suya, desde un lugar mucho más seguro que el de ellos, tratando de desprestigiar a sus colegas. A usted, quien opina que se está limitando la libertad de expresión, le reto a que demuestre que es defensor de ella, publicando esta carta o ¿es que decir mi verdad extralimita su límite de libertad de expresión?

A usted le duele que al diario donde trabaja le quiten “la publicidad”, por lo menos reconoce que trabaja en una empresa con finalidad de lucro, donde no encuentro una sección para que se expresen los trabajadores, sino solamente una de “Negocios” para uso de la burguesía empresarial.

Dr. Catón Villacreces Jácome

C.I. 170001270-9 



Señores de diario El Telégrafo

Me parece, por decir lo menos, indignante y falto de respeto el comentario o nota de opinión escrito por Rubén Darío Buitrón, en la sección de opinión de Diario El Comercio, de este sábado 27 de junio del 2009, titulado: “Si trabajáramos en El Telégrafo”.

Yo, como un lector fiel a las ideas y pensamientos que se expresan en su diario, en donde todos los ciudadanos nos podemos expresar libremente, y siendo con orgullo el Primer Diario Público del Ecuador, me repugna la forma en que este periodista Buitrón se refire a su diario, insultándolos, denigrándolos y emitiendo epítetos falsos.

Por favor, espero que en días venideros contesten mediante un editorial, de manera rotunda, a este mal periodista que trata de desprestigiar la buena labor de todos ustedes, que trabajan y son parte de diario El Telégrafo.

En mi opinión muy personal, pienso que no se puede abusar de la libertad de expresión consagrada en nuestra Constitución, insultando y diciendo y/o inventándose mentiras. Y peor aún que estas mentiras se publiquen en diario El Comercio, en donde se nota claramente la intención malsana de desacreditar al Primer Diario Público.

Por la atención a la presente, les anticipo mis agradecimientos.

Buena suerte y sigan adelante.

Un fiel lector de su diario,

Esteban Fierro