Lunes, 13 Febrero 2017 00:00 Tenis

"Acceder al tenis no es dificil, pero triunfar en él, sí"

"Acceder al tenis no es dificil, pero triunfar en él, sí"
Foto: API

El jugador ecuatoriano analiza el momento del deporte blanco en el país y cómo se preparará para disputar la serie contra Brasil, en la Copa Davis.

Javier Tamba Guzmán

Pese a que no cumplía dos años de vida el día que su padre se retiró de la actividad en 1993 y ni siquiera nacía cuando este ganó el Roland Garros de 1990, el entorno de Emilio Gómez (25 años) está lleno de tenis; es inevitable, tanto más si decidió meterse de lleno en el deporte blanco desde pequeño.

Emilio forma parte de la nueva generación de exponentes que desea llevar la bandera ecuatoriana a los sitiales más altos y dejar su nombre junto al de su padre Andrés, al de Nicolás Lapentti o al de Pancho Segura, los más notables tenistas en la historia nacional.

Una de sus potencialidades es que se repone rápido, tras caer la semana pasada en la primera ronda del Torneo ATP 250 de Quito frente al argentino Renzo Olivo, el guayaquileño dirige su destino hacia el Challenger de Morelos (México), a librarse entre el 20 y 25 de este mes.

También se preparará para el siguiente paso en la Copa Davis, torneo en el que el conjunto ecuatoriano se enfrentará al brasileño en la segunda ronda de la Zona I Americana. Para él, el rival es una de las selecciones más parejas.

Además del Morelos Open ¿en cuáles otras lides de 2017 competirá?

Lo único que tengo seguro es este Challenger en México, de ahí espero la lista de ciertos torneos para decidir a dónde voy, también me alisto para la segunda ronda de la Zona I Americana en la Copa Davis, a disputarse en abril.  

¿En México únicamente jugará singles?

No, también competiré en dobles, justamente con Gonzalo Escobar, así que es una buena oportunidad para sumar, es un buen torneo; voy bastante motivado.

¿Su opinión sobre Brasil para la segunda ronda de la Zona I Americana en la Copa Davis?

Es un equipo muy parejo; el año pasado los enfrentamos en una serie bastante dura. Como locales somos quienes debemos elegir las condiciones que consideremos mejores para sorprenderlos, darle un nuevo triunfo a Ecuador y ponerlo en la zona de repechaje del grupo mundial.

¿En qué puesto le agradaría terminar 2017 dentro del ranking ATP?

Estoy en el 290, me gustaría terminar el año en el top 100 o lo más cerca de ese grupo. Para llegar a ese lugar trataré de jugar los torneos que pueda, mientras mi cuerpo aguante. Todo dependerá de mí, más que nada y de lo que pueda demostrar en la cancha.

Después de varios años dentro del profesionalismo ¿cómo maneja ahora las comparaciones con su padre?

Antes me lo pensaba un poquito más, pero la gente no hace mucha comparación, las cosas que él hizo fueron sumamente impresionantes para el tenis ecuatoriano, es uno de los pocos tenistas que quedó bien a nivel internacional, es algo que no pasa mucho en este país. Yo sigo mis propios pasos, no me veo como una sombra de él, trato de hacer mi camino, nada más.

¿Su padre le aconseja mucho?

Cuando estoy en Guayaquil siempre me está supervisando, ayudándome en lo que puede. Las semanas de Copa Davis siempre está ahí, apoyando. No dice demasiado, confía mucho en lo que estoy haciendo. No solo está él, también está Raúl Viver, otra persona que me anima bastante, con eso me siento tranquilo porque son dos deportistas que fueron de los mejores del Ecuador.

¿En qué tiempo, calcula, estaría en los grandes campeonatos mundiales?

El año pasado, cuando tuve la oportunidad de jugar en Toronto (ATP World Tour Masters 1000), pensaba que era el momento justo para dar el gran salto, lastimosamente no se dio, pero sabía que estaba en la línea correcta; es cuestión de tomar esas oportunidades, incluso estuve cerca de ganarle al francés Lucas Pouille, que ahora está dentro de los 20 mejores del ranking mundial (puesto 17 en la ATP).

¿En qué superficie se siente más cómodo?

Me gusta mucho jugar en arcilla, pero en cemento estoy más cómodo; en la altura no soy impresionantemente bueno, pero me adapto bien. El año anterior en Brasil jugamos en cemento bajo techo y no tuve problema, pero si me dicen que juegue en césped, ahí cambiaría la cosa porque es algo a lo que no estoy acostumbrado.

¿Cree que se puede masificar el tenis en el Ecuador?

Creo que es fácil el ir y practicarlo, pero son muy pocos los jugadores que llegan a tener una buena vida con lo que hacen del tenis. Los 150 mejores del mundo son quienes ganan buena plata para después vivir tranquilos. Hay unos que tienen sponsors y eso ayuda muchísimo; hay algunos que, prácticamente, no pagan nada, quizás por ser tan buenos ya están generando, pero solo son 150, el resto, obviamente, la seguimos luchando. Hay que entrar casi casi a las patadas a estar entre esos 150; es bastante competitivo.

¿Cómo analiza el desarrollo del deporte blanco en el país?

Ahora estamos Roberto Quiroz, Gonzalo Escobar, Iván Endara y yo, que no solo representamos al país en Copa Davis, sino también en torneos internacionales y les aseguro que nosotros vamos a estar por muchos años; esperamos ser mucho más protagonistas en corto tiempo. En cuanto a los juveniles, justamente ahora tenemos un buen equipo que el año pasado fueron al mundial de 14 años; este año tenemos a Álvaro Guillén, el número 2 de la Cosat. Esas son cosas que ayudan mucho para tener jugadores que lleguen a fraguarse un futuro, eso ya pasa más por la formación y por tener grandes ambiciones. (I)

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