Las redes eléctricas se vuelven eficientes y verdes

- 17 de octubre de 2017 - 00:00
El sistema se encuentra en el Laboratorio de Electrónica de Potencia y Control de Máquinas Eléctricas.
Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo

La Escuela Politécnica Nacional tiene un laboratorio para desarrollar estudios. Los equipos vinieron de Alemania.

¿Se imagina llegar a su casa, encender las luces de las habitaciones y simultáneamente cargar energía a su teléfono celular o su auto eléctrico? Pero, además, ¿al final del mes ver que la cuenta de su planilla es bastante económica? 

Parece una utopía, pero con la innovación de las tecnologías los expertos desarrollan sistemas para optimizar  energía. ¿Cómo? A través de la creación de redes inteligentes. 

Las redes eléctricas inteligentes (REI), también conocidas como ‘smart grids’, se conforman por elementos del sistema eléctrico tradicional (generación, transmisión, distribución y comercialización) y de un sistema de comunicaciones.

Entre sus principales beneficios consta que son amigables con el medioambiente, puesto que su objetivo es fomentar la participación de las energías renovables, lo que alcanzará una reducción de los gases de efecto invernadero o del calentamiento global.

Además permitiría una reducción en el uso de la electricidad e incluso una ‘autorreparación’ de las fallas del sistema eléctrico.

Estos proyectos se implementan actualmente en Estados Unidos y en Europa. En Ecuador comenzaron los primeros estudios para sumarse a esta tendencia.

En la Escuela Politécnica Nacional (EPN), en Quito, funciona el Laboratorio de Electrónica de Potencia y Control de Máquinas Eléctricas.

Para la implementación de este sistema se requirió de una inversión de $ 300.000.

La maquinaria fue importada desde Alemania, tras dos años de estudios de propuestas, de acuerdos y de capacitación para manejar los equipos.

Esta unidad es un espacio adaptado para realizar ensayos y simulaciones de las redes eléctricas, explicó Marcelo Pozo, catedrático de la EPN y jefe del Laboratorio.

El técnico indicó que la plataforma cuenta con simuladores de planta hidroeléctrica reversible (transforma la energía potencial del agua en electricidad), de línea de transmisión (dispositivos para guiar la energía), de planta eólica (generación a través de motores de viento) y de planta solar (aprovecha la radiación para generar energía).

Este sistema,  según el experto, ofrece múltiples ventajas, ya que a través de pruebas a escala se puede determinar la mejora en la eficiencia del uso de fuentes alternativas de energía como la eólica y la solar, con lo que el usuario puede tomar mejores decisiones de consumo.

Pozo mencionó que la idea del sistema es realizar ensayos de redes para prever problemas futuros y buscar soluciones desde el punto de vista de electrónica de potencia.

Ese fue el caso de la Estación Pascuales, en Chorrillos, en donde se colocó un sistema de compensación estática de energía con el cual se estabilizó la red en Guayaquil, por intermedio de un banco de capacitores gigantes y una electrónica de potencia gigante. 

Todo esto fue posible mediante  un simulador, con el cual se determinó el comportamiento de la red y se colocó un compensador en Pascuales.

Marcelo Pozo refirió que el dispositivo también puede aplicarse en los sistemas de energía eólica que hay en el país.

De acuerdo al Ministerio de Electricidad y Energía Renovable (MEER), estos se encuentran en la isla San Cristóbal, que cuenta con una capacidad de 2,4 MW; en la provincia de Loja, en el cerro Villonaco, en donde hay una potencia instalada de 16.5 MW, además se contempla en la isla Baltra, con una capacidad de 2.25 MW.

El equivalente de la energía proporcionada por estos proyectos puede abastecer los hogares de 150 mil ecuatorianos.

Las experiencias

Los estudiantes de la Escuela hablaron de la potencialidad del laboratorio y de sus aplicaciones.

Andrés Guatapi (24 años) cursa el último semestre en la especialidad de Electrónica. En el ciclo anterior realizó varias pruebas con paneles solares midiendo las corrientes, la potencia.

Para esto, el alumno empleó el panel de generación fotovoltaica. Con este dispositivo, realizó mediciones de almacenamiento de energía y llegó a la conclusión de que el empleo de cada panel depende de las condiciones climáticas a la hora de absorber energía.

Andrés Ayala, egresado de la Facultad de Control, por ejemplo, ejecuta el proyecto denominado ‘Generador de campos eléctricos pulsados para utilizarlos en la extracción y caracterización de inulina’.

Consiste en un trabajo con estudiantes de Electrónica y de Química, que trata de potenciar las propiedades de un tubérculo.

“Estos instrumentos permiten desarrollar grandes investigaciones. Me habría gustado iniciar mi estudio con estas herramientas. Habría ahorrado mucho tiempo”, comentó el joven. (I) 

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