Bisabuela cautiva las redes con sus locas fotos

08 de febrero de 2018 - 00:00
Disfrazada de rana, volando sobre una escoba o simulando un accidente, Nishimoto causa furor en redes con sus publicaciones.
Foto: tomada de Instagram

Kimiko Nishimoto, quien está cerca a cumplir 90 años, publica jocosas instantáneas en su cuenta de Instagram que tiene 65.200 seguidores.

Una extravagante bisabuela japonesa armada con una cámara fotográfica y ganas de divertirse causa furor en internet con sus fotos disparatadas, en las que aparece disfrazada de perro, sobre una escoba como Harry Potter o simulando un atropello.

Kimiko Nishimoto, quien pronto cumplirá 90 años,  cuenta con más de 65.200 seguidores en la red social Instagram, un éxito conquistado en solo dos meses por los divertidos posados que  publica regularmente desde noviembre.

Nacida en 1928, el año de la coronación del emperador Hirohito, Kimiko descubrió tardíamente la fotografía, tras una vida como ama de casa. Pero, cuando comenzó a tomar clases, a los 72 años, fue un flechazo.

“Amo mi cámara de fotos”, dice la todavía octogenaria en su casa de Kumamoto, en el suroeste de Japón.

“La guardo junto a mi cama cuando duermo, por si acaso. Siempre la tengo cerca de mí”.

Pero su reciente irrupción en el mundo de las redes sociales propulsó su nombre más allá de las fronteras de su provincia.

En diciembre fue honrada en Tokio, donde muchos seguidores acudieron a la galería para observar sus obras.

“Al principio no sabía que mis fotos eran tan populares”, cuenta con una sonrisa de oreja a oreja. “No es que yo intente sorprender a la gente, simplemente tomo las fotos que encuentro divertidas”.

En las imágenes aparece con la cara desencajada de angustia tras fingir que cayó de su bicicleta, llorando porque está a punto de ser atropellada o gritándole a una bandada de cuervos negros furiosos que supuestamente la atacan.

“Nunca me he herido sacando fotos”, asegura. “No creo que me esté poniendo realmente en peligro”.

Ella misma gestiona su cuenta de Instagram a partir de su teléfono móvil y maneja programas de edición, al punto de que en algunas fotos aparece “levitando” ante el altar que recuerda a su difunto marido.

“Mi esposo murió hace cinco años pero todavía hoy en día le sigo mostrando mis fotos”, dice la anciana, que tiene tres nietos y seis bisnietos. “Él siempre me apoyaba en todo lo que decidiera hacer”, afirma.

Ahora Kimiko Nishimoto vive sola, con la única compañía de un robot semiandroide tipo Pepper que le regaló su hijo. (I)      

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