Centro Colombo-Ecuatoriano celebra 40 años de existencia en Guayaquil

- 10 de febrero de 2018 - 00:27
En conmemoración por el fallecimiento de algunos compatriotas, las directivas del club presidieron una siembra de árboles en el lugar.
Juan Carlos Holguín / El Telégrafo

Este espacio, ubicado en la vía a la Costa, ofrece a los colombianos un reencuentro con su cultura, además de realizar labor social.

María Teresa Arias es de Bogotá (Colombia) y llegó hace 23 años a Guayaquil como vicepresidenta de un banco. Actualmente es dueña de una empresa de consultoría y reconoce que sus más de dos décadas en el país le han dejado gratas experiencias.

“Uno tiene que agradecer que Ecuador nos ha acogido a los colombianos. Es como una segunda patria”, afirma la empresaria. Pero aunque ama a Ecuador, sus raíces la hacen buscar los platos de su patria: el ajiaco, la bandeja paisa, las arepas.

Para ella es importante que existan lugares donde los colombianos puedan mantener vivas sus tradiciones. Por eso, dice, fue una sorpresa hallar el Centro Colombo-Ecuatoriano, un punto de encuentro de la colonia colombiana.

En 2018 el Centro celebra cuarenta años de existencia y sus fundadores recuerdan sus inicios. Uno de ellos es Álvaro Ramos Castillo, oriundo de San Juan de Rioseco, en Cundinamarca, quien llegó a Guayaquil hace 65 años.

“Éramos una colonia de colombianos muy bonita, muy familiar. Nos reuníamos con frecuencia y decidimos formar una asociación, con su respectiva directiva”, rememora. “La iniciamos 59 familias y todas tratamos de que nuestros hijos y nietos supieran sobre Colombia, su historia y sus costumbres”. Compraron el terreno, ubicado en el kilómetro 25 de la vía a la Costa, pasando el peaje de Chongón. Lo primero que construyeron fue una casita, en la que se reunían para compartir todo lo de su tierra.

Gerardo Cabrera, otro de los fundadores, recuerda que hace cuatro décadas el sitio no tenía árboles. “La idea de reforestar surgió porque en Colombia hay un sitio, el parque Gallineral, en San Gil (Santander), donde tú miras y ves todo lleno de árboles. Se nos ocurrió hacer eso”.

Lo que empezó con una casita, con los años se convirtió en un club lleno de árboles, donde se reúnen los colombianos. “Buscamos mantener la unidad de los compatriotas, compartir nuestras vivencias e intereses”, afirma Gerardo.

En una ocasión trajeron fundas de tierra de la costa, de Antioquia y de Cundinamarca. “Aquí las abrimos. Tenemos tierra colombiana, es una cosa muy sentimental”.

Poco a poco, mediante la venta de empanadas y sancocho, construyeron este rincón de su patria en la vía a la Costa. “Antes no había tanto colombiano, pero con los que estábamos hacíamos mucho ruido”, afirma entre risas Gerardo. “Ecuador y Colombia son países hermanos y tenemos raíces muy similares. Mucha gente ha venido desde hace años a emprender acá en Ecuador”.

Recientemente se hizo un homenaje a varios compatriotas fallecidos y en su memoria se plantaron árboles (foto), siguiendo con la tradición ecologista del sitio.

Sobre la labor social del club, comenta: “Siempre estamos en eso. Ayudamos a unas monjas cuya labor es recuperar a trabajadoras sexuales de la calle. Ellas no permiten que se haga ninguna publicidad porque los hijos de esas mujeres no saben que sus madres están en eso”.

Según el dirigente, el Gobierno español donó 600 euros para hacerles a ellas talleres de costura. “Otra empresa nos colaboró con artículos de belleza, lo que ellas quieran aprender. Estas monjas realizan una labor muy callada. Y para nosotros es una forma de retribuir a Ecuador”.

En el Centro Colombo-Ecuatoriano hacen eventos regularmente, aprovechando fiestas patrias, como el 20 de julio (Independencia de Colombia). Luz Stella Hernández, presidenta del directorio, señaló que ellos son una organización sin ánimo de lucro regida por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

“Tenemos dos fines: mantener las tradiciones colombianas, tener un terruño de nuestra tierra acá en Guayaquil, que nos ha acogido con tanto amor; y cumplir una función social en beneficio de la población vulnerable. Hemos apoyado escuelitas en Chongón y siempre estuvimos pendientes de la obra del padre Gerardo Villegas (+)”.

En memoria del sacerdote colombiano que dejó un gran legado en Guayaquil, donde fundó la procesión del Cristo del Consuelo, se erigió una placa que se encuentra en la sede del Centro. Para más información sobre las actividades del Centro se puede contactar a Luz Stella Hernández al 0995175000 o al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. También en el Facebook @centrocolomboecuatoriano. (I)

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