Miércoles, 06 Mayo 2015 00:00 Sociedad

En los próximos días se desembolsará el monto para cada iniciativa tras un informe técnico

14 incubadoras darán ‘vida’ a los proyectos del Banco de Ideas

En los próximos días se desembolsará el monto para cada iniciativa tras un informe técnico

Redacción Sociedad

¿Qué es una incubadora? Seguro y se le viene a la mente una máquina que en un ambiente adecuado ayuda a la reproducción de seres vivos. También está la idea de una cuna con equipo especializado para  asistir a los bebés prematuros. Al hablar de una incubadora tecnológica estos conceptos también son válidos, pues el fin de esta plataforma es generar un ecosistema favorable para que las ideas florezcan.

Esto ocurre en Ecuador, donde 14 incubadoras fueron escogidas para apoyar a los 15 ganadores del Banco de Ideas.

Rina Pazos, subsecretaria de Ciencia y Tecnología de la Secretaría de Educación Superior,Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), explica que las incubadoras son centros donde se gesta la innovación y se hace posible que una idea se convierta en algo real y patentable en el mercado.

“Las incubadoras cuentan con personal especializado, equipamiento adecuado y redes de innovación. Están en capacidad de ayudar a los emprendedores a administrar el capital semilla y a identificar los aspectos que requieren aún fortalecer”, destaca Pazos.

Si bien en Ecuador hay 80 incubadoras, al proceso de selección de la Senescyt se presentaron 40 y luego fueron elegidas las 14 que apoyarán a los nuevos emprendedores. Estos fueron a su vez seleccionados entre 2.000 aspirantes y recibirán hasta $ 50.000 de capital semilla (ver infografía).

Escoger las 14 incubadoras no fue sencillo. Se siguió una selección que examinaba su equipamiento tecnológico, herramientas para fabricar prototipos, redes de contacto y el número de proyectos que hayan incubado. En el caso de aquellas incubadoras que no acreditaron, podrán volver a postularse.

¿Por qué son importantes estas incubadoras?

Estas plataformas no solo tejerán las redes de contacto para los 15 emprendedores del Banco de Ideas, sino que también administrarán el dinero del capital semilla del proyecto ganador que participe con ellas.

Los ganadores del Banco de Ideas ya han mantenido reuniones para gestionar sus ideas y escoger a sus incubadoras.

Entre los ganadores están los 4 estudiantes del colegio Eugenio Espejo de Loja, quienes  desarrollaron un dispositivo para dotar de energía inalámbrica a las ciudades. El proyecto se denomina “Conéctate al Aire”.  

“Handeyes” es otra propuesta que triunfó. Se trata de un brazalete que funciona con sensores ultrasónicos, captando una distancia de hasta 6 metros y emite sonidos o vibraciones cuando alerta la presencia de un objeto. Esto ayudará a las personas con discapacidad visual a guiarse mejor.

¿En qué consiste y cuánto dura la asesoría de las incubadoras?

Alfonso Villalba, coordinador de Operaciones en KrugerLabs, explica que al momento hay 2 grupos de innovadores del Banco que han mostrado su interés en la empresa.

“Además de administrar el capital semilla, asesoramos a los emprendedores. Contratamos programadores, diseñadores y personal que ayude en el desarrollo del producto o prototipo. Les damos un espacio en las instalaciones. Además, ayudamos con exposiciones ante inversionistas nacionales e internacionales y hacemos presentaciones de los proyectos para ver la factibilidad de levantar inversión”, explica Villalba.

La asesoría dura entre 6 meses y 1 año. “En este tiempo, tratamos de que el emprendedor valide el potencial del proyecto así como del modelo de negocio y, por ende, tenga la disponibilidad de adquirir inversión nacional o internacional y pueda despegar”, sostiene.

Este profesional cuenta que de los 14 proyectos de innovación que han tenido la asesoría de KrugerLabs, 9 siguen activos en 1 año.

La incubadora de la Secretaría Técnica de Discapacidades (Setedis) fue otra de las seleccionadas. Roberto Jaramillo, cordinador nacional de Inclusión Productiva de la Setedis, explica que al momento trabajan con 600 iniciativas.  

Con los jóvenes del Banco de Ideas dice que trabajarán en 3 etapas: preincubación, incubación y postincubación.

En la primera etapa, expresa, se genera un prototipo probado en el mercado para medir su nivel de eficiencia.

En cambio, el momento de incubación se relaciona con la retroalimentación del mercado que reciban  para garantizar el éxito del prototipo y su viabilidad.  

En la última etapa se les brinda la oportunidad de buscar un socio financiero a elección del emprendedor para que la idea despegue. “Como un plus les damos una imagen corporativa al emprendimiento para anclarlo en la mente del consumidor”, asegura.

En los próximos días la Senescyt entregará el capital semilla a las incubadoras que fueron escogidas para trabajar, luego de que éstas presenten un informe en el que se valide el monto que se requerirá para incubar el proyecto.

Los fondos serán utilizados en su gran mayoría para el diseño final del prototipo. Además en el proceso de la incubación se contará con un veedor de la Senescyt y un docente Prometeo para verificar  los estándares de calidad del proyecto.

“Los recursos serán administrados por la incubadora, pero entregados a los emprendedores”, aclara Jaramillo, de la Setedis. (I)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense