Domingo, 13 Agosto 2017 00:00 Salud

Europa está en alerta por la contaminación de millones de huevos con insecticida

Las autoridades sanitarias impusieron la destrucción de los huevos y bloquearon la venta de los proveedores. Las pérdidas alcanzan los 150 millones de euros.
Las autoridades sanitarias impusieron la destrucción de los huevos y bloquearon la venta de los proveedores. Las pérdidas alcanzan los 150 millones de euros. Foto: AFP

Aunque la sustancia puede ocasionar una leve intoxicación, las autoridades toman medidas para evitar el consumo.

AFP

La preocupación por la contaminación de millones de huevos de gallina en Holanda mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de  Europa, pese a que los riesgos para la salud del consumidor sean limitados.

El problema se originó por el insecticida fipronil que, pese a estar estrictamente prohibido en los criaderos de gallinas, es utilizado por compañías de desinfección que trabajaban en explotaciones agrícolas de Holanda, Bélgica y Alemania.

Desde que Bélgica alertara a sus socios europeos, el 20 de julio, decenas de gallineros han sido bloqueados.

Millones de huevos contaminados llegaron a 9 países europeos, de cuyos supermercados fueron retirados por prevención o porque sus tasas de contaminación superaban los umbrales fijados por la reglamentación.

En tanto, fuera de los países de origen, otros 6 afirmaron haber recibido el producto contaminados. Reino Unido anunció que 700.000 huevos infectados importados fueron utilizados en la fabricación de productos alimentarios.

En Luxemburgo, el distribuidor Aldi debió quitar lo que quedaba de 2 lotes de huevos, uno de los cuales tenía una tasa de fipronil tan alta que no era apto para el consumo de niños de corta edad.

En Francia, 5 empresas especializadas en productos derivados o transformados a base de huevos recibieron lotes contaminados, y un criadero fue bloqueado. En Alemania, Holanda y, en menor medida, Bélgica, los supermercados afectados por lotes contaminados retiraron de sus estantes varios millones de huevos la semana pasada.

También hay preocupación sobre los productos procesados que contienen este producto, como la mayonesa.

Las autoridades sanitarias nacionales imponen a los productores la destrucción de los huevos contaminados por una empresa especializada y, además, bloquearon todas las ventas de proveedores potencialmente afectados.

En Bélgica, además de los huevos, los animales y el estiércol están “bloqueados” en las explotaciones bajo vigilancia.

Mientras, Rumania descubrió una tonelada de yemas de huevo en estado líquido infectadas con fipronil, importadas de Alemania, y Austria retiró lotes sospechosos procedentes de Holanda y destinados a restaurantes, a pesar que no se había detectado el fipronil.

En medio de la investigación por el fraude, 2 directivos “de la empresa que probablemente aplicó este producto en criaderos avícolas” fueron detenidos, según la fiscalía, que no precisó el nombre de la compañía.

Según los medios de comunicación holandeses, se trata de ChickFriend, que está en el punto de mira de los criaderos afectados.

En Bélgica se llevaron a cabo 11 registros “en todo el país” en el marco de esta investigación, que ya implica a 26 personas y empresas sospechosas, según la fiscalía de Amberes.

Precisa que “cerca de 6.000 litros de productos prohibidos” -de fipronil según los medios- fueron incautados en julio en una empresa belga.

La justicia no detalla de qué compañía se trata, pero fue identificada como el distribuidor de productos sanitarios para criaderos Poultry-Vision, en el origen del escándalo junto a ChickFriend.

El dirigente de Poultry-Vision compareció en julio pasado y luego “fue liberado bajo estrictas condiciones”, precisó la fiscalía, que “se toma los hechos muy en serio, en vista de su gravedad, su amplitud, su carácter organizado y su contexto internacional”.

“La cooperación deberá mejorar en el futuro”, declaró el ministro de Agricultura francés, Stéphane Travert.

Su homólogo belga, Denis Ducarme, acusó a Holanda de no haber hecho caso a una nota anónima, recibida en noviembre de 2016, en la que se advertía de la presencia del insecticida en los criaderos holandeses. 

Sin embargo, La Haya rechazó estas acusaciones. “En ese momento, no hubo nada que indicara un riesgo agudo para la seguridad alimentaria. No había ninguna indicación de que el fipronil podría encontrarse también en los huevos”, declaró Rob van Lint, inspector general del organismo holandés encargado de la seguridad alimentaria y sanitaria (NVWA).

La organización agrícola holandesa ZLTO consideró que el sector avícola podría registrar pérdidas de “al menos, 150 millones de euros”.

En Bélgica, donde 50 explotaciones siguen cerradas, el gobierno prometió en esta jornada aprobar medidas de apoyo para las empresas que se vean afectadas por la crisis. (I)

Datos

El fipronil es un insecticida corriente que está en productos veterinarios utilizados para animales de compañía, contra las pulgas, las garrapatas y los ácaros.

Su uso está prohibido en animales destinados a la cadena alimentaria en la UE, pero es habitual en productos antiparasitarios.

Las débiles concentraciones registradas en los huevos contaminados conllevan un muy ligero riesgo de intoxicación. La infección en las gallinas dura de 6 a 8 semanas. (I)

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