Uno de los objetivos es crear la Secretaría del decenio

Afroecuatorianos piden una consulta popular

- 05 de Julio de 2017 - 00:00
La Comisión de Coordinación Política se encargará de articular los beneficios para la comunidad.
Foto: William Orellana / EL TELÉGRAFO

El 18 de julio irán a las gobernaciones y el 1 de agosto una delegación llegará a Quito para reunirse con Moreno.

En el marco del diálogo que ha propuesto el presidente de la República, Lenín Moreno, los afroecuatorianos esperan también ser recibidos. “Se han reunido con todos los sectores, pero a los afros aún no nos convocan”, afirmó ayer el dirigente David Quiñónez.

Han pasado dos años y seis meses desde que se trabaja en el Decenio en Ecuador, pero hasta ahora los resultados no han cambiado significativamente la vida de los afrodescendientes. A decir de Uriel Carriel, dirigente del grupo, lo que hace falta es un planteamiento político. “El pueblo afro no ha tenido la capacidad de presentar una lógica de convergencia como estamos haciendo hasta ahora”. Afirmó que el diálogo está bien, pero debe ser político para obtener los resultados y plantean una lógica de desarrollo social.

Carriel enfatizó que se trata de un problema estructural. Una muestra de aquello es el nivel de pobreza en el que viven los afroecuatorianos en el país y señaló que los cantones más pobres del país están en Esmeraldas. “Por ejemplo, Eloy Alfaro tiene el 94% de necesidades básicas no satisfechas, Muisne tiene 98%, San Lorenzo está en 93%; y a eso le sumamos que en Guayaquil los afroecuatorianos están mayoritariamente en las zonas donde hay más pobreza”.

Lo que buscan es que las oportunidades y el desarrollo sean para todos los sectores de la población. Esperan que la consulta se haga extensiva a todos los pueblos y nacionalidades. Carriel indicó: “La ley y la Constitución lo permiten y tenemos al Consejo de Participación Ciudadana. Creo que es justo que hagamos que los pueblos se pronuncien sobre su modelo de desarrollo”. A su vez señaló que está demostrado que los movimientos políticos, en general, no han podido resolver los problemas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó, el 23 de diciembre de 2013, el Decenio Internacional de los Afrodescendientes. Ecuador se convirtió en el primer país de la región en firmar el decreto para el cumplimiento de los objetivos del Decenio Internacional.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en Ecuador habitan 1’041.559 afrodescendientes, lo que representa el 7,2% de la población nacional.

Mayoritariamente viven en Guayaquil. Quiñónez detalló que esas cifras seguramente han crecido significativamente en los últimos años, hasta situarse en el 9%. A su parecer, existen más de 700.000 afroecuatorianos solo en Guayaquil.

Guillermo Leone afirmó que es necesario que los afroecuatorianos sean considerados en las instancias de política pública y la toma de decisiones, porque aún no han cumplido con las aspiraciones de este colectivo.

Uno de ellos es la Secretaría Técnica, que es un anhelo que le plantearon a Lenín Moreno durante un encuentro en Quito, cuando dieron su apoyo al actual Mandatario.

Los afroecuatorianos afirmaron que en esta ocasión sí están organizados y en el encuentro nacional que se desarrolló el 20 de junio en la Universidad Andina se ratificó la voluntad de trabajar por el pueblo en el marco de la Comisión de Coordinación Política de las Organizaciones de la Sociedad Civil.  Se trató del Primer Encuentro Nacional de las Organizaciones de la Sociedad Civil Afroecuatorianas.

En la reunión evaluaron la política aplicada en el marco del Decenio que está previsto para 2015-2024 y su plan de acción.

Son 19 organizaciones las que conformaron el grupo y plantean que la Secretaría sea adjunta a la Presidencia de la República. La elección se la hizo entre los 127 líderes que acudieron al llamado.

El 20 de junio pasado la asambleísta Marcela Holguín, vicepresidenta de la Comisión de Derechos Colectivos Comunitarios y la Interculturalidad, logró que la Asamblea Nacional apruebe por unanimidad una resolución que rechaza el racismo y la discriminación. Detalló que Ecuador ha suscrito 11 instrumentos internacionales de combate al racismo, relacionados con nacionalidades y pueblos indígenas y afrodescendientes, que, si bien no son vinculantes, poseen un fuerte valor moral y de presión internacional que difícilmente cualquier país podría dejar de lado.

El racismo estructural del sistema, caracterizado por la exclusión escolar, política, económica y social de los grupos minoritarios, cambió gracias a los 10 años de gobierno de PAIS, liderado por Rafael Correa, que abrió la participación afroecuatoriana a otros niveles. Holguín detalló que está consciente de que todavía falta mucho por hacer, pero que sin duda el gobierno de Moreno continuará la tarea. (I)