Análisis

Las horas cruciales para el Vicepresidente

| 13 de Noviembre de 2017 - 19:32

El juez Miguel Jurado se encuentra hoy con la historia. En sus manos está el destino del Vicepresidente de la República; si acepta los cargos que ha presentado el Fiscal entonces prácticamente lo habrá destituido del cargo porque seguirá en prisión.

Eso hace que su incapacidad llegue hasta los tres meses que establece la Constitución para la destitución definitiva. Será entonces el presidente Lenín Moreno quien elabore una terna, que será remitida a la Asamblea Nacional. De allí saldrá el Segundo Mandatario.

El proceso contra Glas ha polarizado a la sociedad. Hay quienes defienden su inocencia, otros claman por su culpabilidad con vehemencia. De allí la importancia de la tarea del fiscal Carlos Baca Mancheno. Él ha presentado sus indicios y todas las pruebas que tiene en sus manos, que ojalá sean completamente nítidas, deberá exponerlas durante el juicio.

Si finalmente el Vicepresidente es hallado culpable no debe quedar duda en torno al proceso. Sus defensores han creado la sospecha de una persecución política. Para ello exponen el dictamen no acusatorio para los brasileños y que a un banquero cuencano se le ofrecieron medidas sustitutivas, pese a que huyó del país, algo que nunca hizo Glas.

Por todo este panorama enrarecido es que el fiscal y juez no pueden darse el lujo de equivocarse. Todas sus declaraciones deben estar debidamente sustentadas y las pruebas tienen que hacerse públicas, no para que los medios las destrocen, sino para que la ciudadanía las conozca.

La trama de corrupción que montó Odebrecht es la más grande que ha conocido la región. Pero la empresa sigue  en Ecuador, de hecho mantiene un contencioso con Petroecuador. Es una multinacional que le ha hecho mucho daño al país y a diferencia de lo que ha ocurrido en estados vecinos, aquí no ha habido compensación económica alguna.

Si hay sanción para los funcionarios públicos que recibieron coimas también las debe haber para quienes las ofrecieron. Y lo mejor para Ecuador es que Odebrecht pida disculpas, ofrezca compensaciones y se vaya. (I) et