Sábado, 25 Marzo 2017 00:00 Palabra Mayor

Los medios de comunicación no dan cabida a los adultos mayores

Los medios de comunicación no dan cabida a los adultos mayores

EL TELÉGRAFO, hace tres años, abrió un espacio para abordar temáticas de importancia para el colectivo. Lleva 100 publicaciones con enfoque de derechos.

*Kléver Paredes Barrera

El 22 de marzo diario público EL TELÉGRAFO cumplió tres años de crear el espacio Palabra Mayor, que incluye, desde la comunicación y los derechos, a los adultos mayores del Ecuador.

Es la primera ocasión en el país que un medio destina dos páginas semanales, sin fines comerciales, a este grupo de población de 1’400.000 personas.

A través de estas páginas se pone de manifiesto la responsabilidad y   representatividad que deben asumir los medios de comunicación frente a sus audiencias. En la mayoría, en el caso de los adultos mayores, aparece poco.

El colectivo es visibilizado, por lo general, cuando cumplieron 100 años fueron víctimas de la delincuencia o se encuentran en una situación que los limite. Ellos son presentados con imágenes estereotipadas y con una connotación negativa.

Para ciertos medios de comunicación no existe el valor y aporte que los adultos mayores realizan diariamente a sus familias, a la sociedad y al país.

Esas empresas juegan un rol fundamental en la construcción de significaciones sociales. Es decir, son espacios importantes de producción, transmisión y circulación de valores, costumbres, creencias, hábitos y estereotipos del grupo.

Resulta relevante atender cómo la industria construye a los distintos grupos sociales, en este caso a las personas mayores, y subrayar la responsabilidad de los profesionales de la comunicación en el momento de realizar una cobertura respetuosa, como se señala en la ‘Guía para Comunicar con Responsabilidad sobre las Personas Mayores’, elaborada en 2014 por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de Argentina.

“Es sustancial, entonces, que los profesionales vinculados a los medios presten atención al utilizar palabras o imágenes en las producciones que construyen o refuerzan estereotipos y generalizaciones negativas de las personas mayores. Abordar y comunicar la vejez se vuelve imperioso, no solo porque, según las estadísticas y proyecciones, el envejecimiento poblacional será mayor, sino porque el esquema de representaciones sociales sobre la vejez es alimentado, en gran medida, por un imaginario que tiene a la juventud (bella, eterna, productiva y saludable) como modelo estandarizado para transitar cualquier etapa vital con éxito”.

¿De qué modo los medios relatan hoy la vejez y cómo construyen vejeces diferenciadas? ¿En qué medida los marcos actuales de representación mediática propician identidades y roles adecuados a los adultos mayores de hoy? Son interrogantes que plantea Mónica Roque, exdirectora Nacional de Políticas para Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social de Argentina.

Roque señala que para “encontrar respuestas se pueden analizar algunas cuestiones vinculadas con el envejecimiento en los medios de comunicación. El ocultamiento es una de ellas: la falta de representatividad funciona como un velo porque se habla y muestra menos adultos mayores que otras edades. Sin embargo, el 14,3% de adultos mayores, cerca de seis millones de personas, es definido como grandes consumidores de medios”.

Para Luigui Vidal Rivas, director de la Central Informativa del Adulto Mayor de Perú, es una realidad que la prensa, la mayoría, no promueve el colectivo y por el contrario tiende a estereotipar más su imagen. No es algo que preocupe a la dirección, por su evidente prioridad comercial, que excluye la vejez.

Normalmente, manifiesta Vidal Rivas, pocos periodistas o comunicadores se ocupan del tema y por ello es necesario un trabajo de red.

Los comunicadores -dice- deben estar comprometidos e ir más allá del mero afán informativo, asumir liderazgo y presentar propuestas, aquí perfiles muy bajos no ayuda.
En Perú, la Central Informativa del Adulto Mayor integra una mesa de trabajo al lado de representantes de organizaciones de adultos mayores e instituciones de la sociedad civil.

“Necesitamos tener una visión integral gerontológica del envejecimiento, y priorizar las leyes o dispositivos que ayuden al adulto mayor; una permanente campaña por sus derechos y calidad de vida”, enfatiza el director de la Central Informativa del Adulto Mayor de Perú.

Vidal Rivas considera que es urgente “crear redes interinstitucionales y de prensa para la promoción del envejecimiento, que es altamente viable a nivel iberoamericano.

La problemática del adulto mayor es compleja y requiere acción concertada y desarrollar el concepto de campaña permanente, implicando a la ciudadanía y sus instituciones”.

Vanessa Bósquez, especialista superior en derechos humanos, considera que la dignidad de los adultos mayores debe ser entendida y asimilada más allá del cumplimiento de normas nacionales o internacionales. “Todos caminamos hacia un similar destino cierto: la vejez y es necesario posicionar el concepto de respeto e inclusión como parte de la cultura cuyos hábitos, costumbres y comportamientos se reproduzcan como un componente natural y no como el acatamiento de normativas”.

Agrega que el desarrollo de una vida digna y de la propia autonomía depende de la implementación de políticas adecuadas y acordes a las realidades que viven los adultos mayores en diferentes contextos y espacios. Insiste en que diversos sectores de la sociedad están llenos de prejuicios y estereotipos, que se posicionan a través de las diferentes empresas de comunicación, que naturalizan un trato desigual y peyorativo hacia los adultos mayores y otros grupos.

Lo ideal, dice, es “posicionar un discurso esperanzador sobre las personas mayores, que son la fuerza, la experiencia, pero sobre todo la conservación de la memoria”.  (I)

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