“Chocar fue como caer con el carro de un segundo piso”

- 13 de enero de 2018 - 00:00
Guayasamín (37 años) se alista para correr el Campeonato Sudamericano de Rally Cross Country 2018.
Foto: Álvaro Pérez / EL TELÉGRAFO

Sebastián Guayasamín cuenta en primera persona su experiencia en la versión 40 del Rally Dakar, donde se retiró por un accidente en la segunda etapa. En 2017 concluyó todo el recorrido.

“En el Rally Dakar solo se navega con brújula. Ya cuando entras a la arena todo es peligroso y tienes que ir con mucho cuidado. La hora del día hace parecer que todo es plano; nosotros veníamos bajando una duna que tenía dos escalones en la parte de arriba; tienes el escalón, bajas; tienes el escalón, bajas.

Estábamos en el kilómetro 70 de los 267 que tenía la segunda etapa (Pisco); ya llegábamos al final de esa duna, comenzaba la subida; para subir requieres mucha viada.

Entonces empecé a calcular la velocidad que necesitábamos y aceleré sin percatarme de que había una cortada. La bajada que venía con velocidad se cortó. Una caída de más o menos tres metros, la camioneta salió disparada y se impactó contra el piso. ¡Fue como lanzarse de un segundo piso con el auto de frente! Del golpe, el auto rebotó hacia atrás, no nos volcamos, pero el cimbrón dentro del carro me lesionó la espalda y el cuello.

Me zafé los cinturones, salté del vehículo para estirar la espalda porque tenía un dolor que me hizo revolcar. Le dije a mi copiloto (el argentino Mauro Lípez) que se bajara, me respondió que no podía moverse. Mauro juega rugby, el tipo aguanta mucho palo, he corrido con él en los últimos cuatro años, no se queja de nada y al verlo tan adolorido quedé impresionado. Subí al coche del otro lado. Mauro tenía dificultad para mover las piernas.

Para llamar al helicóptero aplasté el famoso botón rojo  y con eso, prácticamente, nos despedimos de la competencia. Son decisiones que debes tomar en segundos porque la vida de mi copiloto, la mía misma, están en riesgo, ya que detrás de nosotros venían otros coches y estábamos expuestos a que se comieran la misma cortada y nos cayeran encima.

Otro carro cayó en el mismo lugar. La copiloto María del Huerto Mattar Smith, que corría con el esposo (el argentino Carlos Alberto Villegas), también salió herida, nos encontramos con ella en la clínica; se retiraron, les había pasado lo mismo, 20 minutos después de nuestra retirada. De hecho, cuando nosotros nos estábamos yendo, el piloto de un camión alcanzó a ver que estaba el helicóptero y se pasó por un lado ¡Casi se nos viene encima!

Comprobé que la seguridad es primordial en el Dakar, en ocho minutos estuvo el helicóptero de rescate. Los médicos le pusieron morfina a Mauro, lo entablillaron, lo subieron en una camilla. Él estuvo el día entero (el domingo) en el hospital de ICA. Tras eso, los médicos de la organización no estuvieron conformes con el diagnóstico, contrataron un avión privado y lo mandaron a Lima. Ahora es atendido en un hospital de Buenos Aires. Este año la carrera está más difícil, hay más de 70 retirados, entre ellos Sébastien Loeb, nueve veces campeón del Mundial de Rally, y Sam Sunderland, campeón de motos en el Dakar de 2017. Creo que hubo exceso de confianza de mi parte en cuanto al desempeño de la camioneta Chevrolet Colorado porque tuve un prólogo excelente. No tuvimos ningún inconveniente en la arena, frena donde tiene que frenar, cuenta con la potencia para subir. La suspensión, pese a los saltos, le permite una caída perfecta. En el accidente nos dimos de frente, pero el coche quedó funcional. Se torcieron poco algunas latas, los faros; se rompieron los accesorios de plástico, pero la máquina, el chasis, mostraron una resistencia impresionante. El auto estaba para terminar todo el recorrido. Los primeros kilómetros me dejaron saber que estamos con un vehículo muy poderoso y yo, tal vez, abusé del poder de ese auto”. (I)    

Tras agitación en La Paz hoy continuará la competencia

El piloto de KTM, el austríaco Matthias Walkner, ingresó a La Paz el pasado jueves en medio de un fuerte resguardo policial debido a las protestas. Foto: AFP.

La llegada de la carrera el pasado jueves a La Paz (Bolivia) estuvo precedida de una intensa agitación social, por lo que el Gobierno dispuso un fuerte control policial a lo largo de la ruta de la competición.

Miles de manifestantes protestaron en el centro de la ciudad bajo una intensa lluvia contra una reforma del Código Penal e incluso se enfrentaron con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos para reprimir la protesta, que alcanzó una ruta utilizada por los competidores.

“No queremos Dakar, esto es Bolivia, no Venezuela”, coreaban los manifestantes opositores al presidente Evo Morales, quien ha apoyado con entusiasmo el paso del rally por Bolivia. “El Dakar llega a Bolivia por quinta vez”, había saludado antes en Twitter el máximo mandatario. La clasificación general en autos es encabezada por el francés Stephane Peterhansel (Peugeot), seguido del español Carlos Sáinz (Peugeot) y el holandés Bernhard ten Brinke (Toyota). Los tres primeros en motos son el argentino Kevin Benavides (Honda), el francés Adrien van Beveren (Yamaha) y el austríaco Matthias Walkner (KTM).

La carrera también se realiza con las categorías cuadrones, camiones y SXS. Los exponentes descansaron ayer y hoy correrán la séptima etapa entre La Paz y Uyuni, con un recorrido de 727 kilómetros. Tras el retiro -el pasado martes- del piloto peruano Diego Weber (Toyota) en la cuarta etapa, efectuada en San Juan de Marcona, también quedó fuera de acción su copiloto, Juan José Ponce, con lo que en la justa ya no hay ecuatorianos. (I)  

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