Sábado, 12 Agosto 2017 00:00 Mundo

Chile vigila la falla de San Ramón por amenaza sísmica

Vista de la falla de San Ramón en el este de Santiago. Geólogos la vigilan para averiguar cómo se comporta esta fuente sísmica.
Vista de la falla de San Ramón en el este de Santiago. Geólogos la vigilan para averiguar cómo se comporta esta fuente sísmica. Foto: AFP
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Chile ha puesto bajo estrecha vigilancia la falla de San Ramón para tratar de descifrar el comportamiento de esta fuente de elevado potencial sísmico, capaz de destruir la zona oriental de Santiago.

Un terremoto de gran magnitud afectaría de lleno esta urbe de 7 millones de habitantes. Nadie sabe cuándo ocurrirá, pero en la falla se “ha acumulado suficiente esfuerzo tectónico como para generar otro sismo mayor” en cualquier momento, comenta Gabriel Vargas, geólogo y director del proyecto de monitoreo de la falla de San Ramón.

Con una extensión de 30 kilómetros, San Ramón puede generar sismos “dos o tres veces más (intensos), por lo menos, de lo que sentimos durante el terremoto de 2010”, que en la capital chilena alcanzó una magnitud de 8,3 y en su epicentro, en la región del Bío Bío, 500 km al sur, llegó a 8,8.

En el terremoto murió medio millar de personas y se produjeron pérdidas por $ 30.000 millones, según datos oficiales.

Los primeros resultados del monitoreo, que arrancó en octubre pasado y se extenderá hasta 2019, confirmaron que este accidente geográfico está activo, generando sismos de magnitudes que no han sobrepasado los dos grados.

En uno de los países más sísmicos del mundo, que en los últimos siete años soportó tres terremotos por encima de los 8 grados, el monitoreo sismológico es pan de cada día.

Con más de 80 estaciones y un centro de monitoreo que funciona 24 horas los 365 días del año, Chile está preparado para detectar e informar en minutos las características de las decenas de sismos que ocurren a diario.

Pero la falla de San Ramón implica un nuevo desafío.

Con 12 estaciones ubicadas bajo tierra, en la falla y sus alrededores (la última se instalará próximamente), la red será capaz de informar al instante de la más nimia actividad sísmica.

Acostumbrados a verse sacudidos a cualquier hora del día o de la noche, los chilenos han aprendido a vivir con los terremotos. (I)

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