Papa llega a Birmania advertido de no hablar sobre los rohinyás

- 28 de noviembre de 2017 - 00:00
El papa Francisco es recibido por niños indonesios, con ropas tradicionales, en su llegada al aeropuerto internacional de Yangon.
AFP

Acogido por miles de birmanos con atuendos tradicionales, el papa Francisco comenzó ayer en Birmania una visita particularmente delicada, iniciada por un encuentro con el jefe del Ejército, acusado de realizar una “limpieza étnica” de la minoría musulmana rohinyá.

El general Min Aung Hlaing mantuvo la primera audiencia con el Papa la tarde de ayer en su residencia, un agregado de última hora a su agenda que permitió al poderoso jefe del Ejército posicionarse como interlocutor de primer plano antes del encuentro previsto para hoy con la líder civil y Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

“No hay en absoluto discriminación religiosa en Birmania”, aseguró el militar al Pontífice. El encuentro entre el Papa y el general solo duró unos 15 minutos.

“Hablaron de la gran responsabilidad de las autoridades del país en este período de transición”, comentó la Santa Sede.

La reputación de Aung San Suu Kyi a nivel internacional quedó empañada por la falta de empatía mostrada hacia los rohinyás, 620.000 de los cuales escaparon desde finales de agosto al vecino Bangladés para escapar a una  campaña de represión que las Naciones Unidas calificó de “limpieza étnica”.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos acusan al general Min Aung Hlaing de ser el principal responsable de la campaña de represión.

La semana pasada, Birmania y Bangladés anunciaron un acuerdo para el retorno de refugiados rohinyás, pero el Ejército se declaró opuesto a que regresen en masa.

El Sumo Pontífice sabe que sus palabras sobre los rohinyás serán cuidadosamente analizadas durante esta visita de cuatro días. Francisco no ha dudado en denunciar en los últimos meses el trato que reciben quienes califica de sus “hermanos rohinyás”, aún a riesgo de molestar a la mayoría budista del país.

La opinión pública birmana, con un fuerte nacionalismo budista antimusulmán, está indignada con los cuestionamientos de la comunidad internacional sobre la forma como el gobierno gestiona el conflicto. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: