Viernes, 06 Octubre 2017 00:00 Justicia

El principal acusado fue condenado a 47 años de prisión y su esposa recibió una pena de 26 años

'Will Bill' y Laura Reese asesinaron a 5 estadounidenses por sus propiedades

'Will Bill' y Laura Reese asesinaron a 5 estadounidenses por sus propiedades
Foto: newser.com

Los sentenciados mataron en la zona panameña de Bocas del Toro a Michael Watson Brown, Manchittha Nankratoke, Watson Seaward, Bo Barry Lawrence Icelar y Cheryl Linda Hughes.

Redacción Justicia

Bocas del Toro, una de las provincias turísticas de Panamá, es calificada por los visitantes extranjeros como un sitio mágico y maravilloso lleno de una naturaleza espectacular. Toda esa belleza fue empañada por William Holbert (a) ‘Salvaje Will’, y su compañera Laura Reese, quienes lo convirtieron en escenario de 5 crímenes en 2010.

Ambos estadounidenses fueron condenados por la justicia panameña por los delitos de asesinato y robo de propiedades a norteamericanos, según la Fiscalía de ese país.

Holbert fue condenado a 47 años y un mes de cárcel, y Reese a 26 años y 4 meses por los delitos de homicidio y robo de 5 extranjeros en Bocas del Toro.

El fiscal Emeldo Márquez indicó que en esta causa penal existían “suficientes elementos que evidenciaban la responsabilidad” de los condenados por las muertes de Michael Watson Brown, Manchittha Nankratoke de Brown, Watson Seaward Brown, Bo Barry Lawrence Icelar y Cheryl Linda Hughes.

Según la Fiscalía, Holbert, de 38 años, fue condenado en calidad de autor, y Reese, de la misma edad, en el grado de cómplice secundaria.

Tras protagonizar en 2010 una huida como de película, la pareja fue detenida por soldados nicaragüenses que custodiaban la frontera con Costa Rica, a donde escaparon cuando comenzaron a ser investigados por la desaparición de los estadounidenses.

De acuerdo con las acusaciones, ‘Wild Bill’ establecía amistad con extranjeros adinerados a quienes proponía comprarles inmuebles, pero los asesinaba y sepultaba en el jardín de su hotel Villa Cortez, en la provincia de Bocas del Toro, en el Caribe panameño.

Holbert era un empresario turístico y admirador del alemán Adolfo Hitler, responsable del genocidio en la Segunda Guerra Mundial. Durante las pesquisas en su hotel se encontraron dientes de oro que podrían ser de alguna de sus víctimas.

En febrero de este año, Holbert pidió clemencia mediante una declaración escrita que él mismo leyó a medios locales, tras reconocer sus crímenes y dijo estar “totalmente arrepentido” por “mis hechos egoístas”.

“Pido al pueblo panameño que recuerde que nunca en mi vida he dañado a un ciudadano panameño, nunca maté un panameño. Mis crímenes eran (...) entre la comunidad extranjera”.

Expediente reveló la verdad

Sin embargo, los crímenes de William Dathan Holbert, alias ‘Wild Bill’, fueron planificados con frialdad, y sus víctimas sufrieron la traición del peligroso homicida, según el expediente que desde 2010  fueron armando las autoridades judiciales y policiales de Panamá.

En el expediente se suman las confesiones del estadounidense, las declaraciones de testigos y las sospechas razonables de las autoridades, basadas en las evidencias encontradas hasta el momento.

Los inversionistas que conocieron al acusado sabían que ‘Wild Bill’ organizaba fiestas e invitaba a empresarios e inversores para ganarse su confianza y averiguar detalles de sus caudales. Luego, cuando confirmaba que tenían propiedades en venta, fortunas acumuladas, intenciones de invertir en otros negocios o deseos de irse del país, comenzaba a planificar los crímenes.

Sus primeros crímenes

El homicida confesó ante los detectives de la Dirección de Investigaciones judiciales y fiscales del Ministerio Público panameño cómo mató a su primera víctima, Michael Watson Brown.

Según su narración, invitó a Watson a la isla Cauchero, donde tenía la Villa Cortez, sin saber que llegaría con toda su familia. Una vez en el lugar, lo invitó a comer y a beber licor. Luego, de un momento a otro, lo llamó para mostrarle el terreno donde había mandado a abrir una fosa, que presuntamente era para depositar desperdicios.

Ahí le dio un tiro en la cabeza y lo lanzó al hoyo. Casi de inmediato, invitó al joven Watson Brown, de 18 años, e hijo de su primera víctima, para que viera dónde estaba su padre. Al muchacho le disparó en la nuca cuando se acercó al hoyo.

Consumada la primera parte de su plan, regresó a la hacienda donde esperaba la esposa de Brown, la holandesa Manchittha Nankratoke. En la Villa Cortez se acercó a la mujer y le disparó a quemarropa, para luego arrastrarla envuelta en una lona azul y tirarla a la fosa donde estaban los cuerpos de su esposo e hijo.

Capturas y juicio

Holbert usaba varias identidades falsas e incluso fundó una tienda para vender objetos que exaltaban la supremacía blanca.

Él (William Cortez) y su compañera, Laura Michelle Reese (Jane Cortez), su segunda mujer, eran buscados en Estados Unidos por varios delitos. Ambos fueron arrestados por las autoridades panameñas tras intentar llegar a Nicaragua por Costa Rica el 29 de julio de 2010.

El presidente de Panamá de ese entonces, Ricardo Martinelli, calificó como difícil la actuación de las autoridades policiales y fiscales de su país en la detección y posterior captura del asesino serial. Señaló que antes de llegar a Panamá, Holbert había cometido crímenes “en muchos otros países”.

Poco tiempo después, el 2 de septiembre de 2014, el ‘Salvaje Bill’, como también se lo conoce, fue nombrado capellán de la cárcel pública David, en Panamá, donde cumple una condena de 20 años de privación de la libertad.  

‘Wild Bill’ en 2015 mantuvo un romance con una joven chiricana a la cual supuestamente embarazó.

Holbert había prometido casarse con la panameña en prisión, pero rompió el compromiso tras enterarse de que ella mantuvo relaciones sexuales con otro hombre, ante lo cual su paternidad estaba en duda. (I)   

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