Jalkh: Los jueces deben garantizar la independencia en sus decisiones

- 13 de Septiembre de 2017 - 00:00
Los jueces pueden ser acusados de error inexcusable por las partes procesales y por la Judicatura de oficio.
Foto: Archivo / El Telégrafo

Exoperadores de justicia denunciaron, a través de videos, la injerencia de personajes del Gobierno anterior en los casos que resolvían.

Los jueces deben resolver en función de sus criterios y las partes procesales, a través de escritos o en audiencia pública, dar sus argumentos; así funciona la justicia oral que se ha implementado, quien no lo cumple correctamente  también está sujeto a sanciones.

Así lo manifestó la mañana de ayer el presidente del Consejo de la Judicatura (CJ), Gustavo Jalkh, al referirse a las denuncias de injerencia en la justicia por exfuncionarios gubernamentales, difundidas por exjueces en el programa ‘Desayunos’ de Teleamazonas.

Según el exjuez David Ayala,  Alexis Mera, exsecretario de la presidencia del exmandatario Rafael Correa, lo llamó para que ponga atención en un caso (Fondos Global); y también lo hizo el exministro del Interior, José Serrano, por uno de narcotráfico.

La exjueza Djalma Blum también denunció las presiones que recibió, a través de los asistentes del abogado Gutemberg Vera, para que emitiera una boleta de captura contra César Monge, propuesto por el prefecto de Guayas, Jimmy Jairala. 

 Respecto a la denuncia de Ayala, el titular del CJ indicó que en el Código Orgánico de la Función Judicial hay una prohibición expresa a los jueces de reunirse privadamente con las partes procesales. Por esa razón, se los ha sancionado. Ellos  deben denunciarlo oportunamente.

En cuanto a Blum, dijo que si hubiera presentado la denuncia pertinente, el Consejo de la Judicatura iniciaba una investigación. Además, de los 3 expedientes que se abrieron en su contra, en 2 fue declarada inocente y la tercera queja fue inadmitida. “La doctora Blum no dice que renunció voluntariamente y el CJ se la aceptó, después presentó una nueva carta diciendo que se había arrepentido y quería volver a ser jueza”.

 Las personas que salen, por resentimientos o porque son alfiles de algún interés político ahora aparecen, luego de 3, 4 años, con estas denuncias, dijo. “Lo que pido no es que se callen, sino que tengan un poquito de vergüenza, que cuenten la historia completa y que digan qué aspecto político puede tener un juez que se demoró 12 meses en trasladar el expediente de su escritorio a la Corte Nacional de Justicia, cuando ya había terminado el caso”.

Sostuvo que el CJ no redacta sentencias ni las cambia, incluso los fallos de los jueces sancionados siguen en firme, solo los puede cambiar otro juez.

En Ecuador se tramitan anualmente un millón de procesos judiciales, de los cuales hay 600.000 causas activas. “Quinientas mil ganan el juicio y otros lo pierden, y de ahí las quejas, muchas tienen fundamento y se resuelven con la destitución de malos jueces”.

El año pasado se presentaron 635 quejas por los abogados en libre ejercicio, solo 12 llegaron a destitución o sanciones, las demás no fueron aceptadas. En 2015 hubo cerca  de 1.000 denuncias contra jueces.

El error inexcusable es uno de los motivos de las denuncias contra los jueces, que son analizadas por el control disciplinario del CJ.

Jalkh explicó que por tres vías se puede activar el error inexcusable: las partes procesales (ciudadanía y abogados) que de manera directa denuncian;  el Consejo de la Judicatura de oficio; y, los jueces lo pueden plantear a través de su potestad correctiva. “Hay respeto absoluto a los criterios de los jueces”. (I)