Entrevista / César Carmigniani / director, actor

"El monseñor Labaka me salvó la vida"

- 20 de Marzo de 2017 - 00:00
Foto: Mario Egas / EL TELÉGRAFO

El cineasta César Carmigniani prepara el remake de El puente llevará su nombre. Será un filme en coproducción.

La trayectoria del director de cine y televisión ítalo-ecuatoriano César Carmigniani abarca un poco más de 30 años. En 2016 recibió en Milán el premio Nosotros, por 11 de sus producciones.

Actualmente prepara un remake de ‘El puente llevará su nombre’, basado en las vivencias del padre Alejandro Labaka en la Amazonía. El cineasta confiesa que le debe su propia vida, y la historia continúa vigente, por eso, alista  una nueva versión.    

¿Qué significó actuar con Ernesto Albán en la ahora clásica  película Dos para el camino (1981)?  

Yo ya lo había conocido años antes en Guayaquil. Nunca imaginé que el director Jaime Cuesta me iba a llamar para actuar con él. Trata sobre dos pilluelos que andaban por la carretera, y recorren parte del Ecuador. Actuar con don Ernesto fue un sueño hecho realidad.  

¿Había participado en algunas producciones antes?

Sí, en Cuando canta el corazón (1974), que la produjo Xavier Molina Jurado. Yo recién había regresado en Estados Unidos. Y en esa película también actuó Marcos Molina, quien era el cantante del grupo Los Corvets.  

¿Cómo nace su serie policial Paroli, en los ochenta?   

Yo ya quería producir mis propias cosas, por ello me hice guionista y director. Entonces escribí un guion de una serie basada en historias de crímenes reales. Así  nació para la televisión, a la gente le gustó. Y en ese tiempo estaban muy de moda las series de detectives.    

En 1989 dirige la novela El ángel de piedra, ¿cómo fue esa experiencia?  

Ecuavisa la compró al libretista Julio Jiménez en Colombia. Creo que todos aprendimos en el proceso. Pero tuvimos un buen equipo. Se grabó en el pueblo de Píntag. Esa serie me abrió la puerta grande de la televisión ecuatoriana.

Actualmente está en la preproducción del remake de una serie suya titulada El puente llevará su nombre (1995) ¿cómo nace la historia?

En 1987, monseñor Labaka tenía que ir al encuentro con el pueblo Tagaeri en la Amazonía. El viaje era en helicóptero. Yo iba a acompañarlo porque quería filmar el hecho. Todo estaba listo. Pero el último día me avisan que no podía ir, porque el monseñor ya iba con una monja; era mucha gente.   

¿Y qué pasó?

Protesté, pero me dijeron que la orden era del mismo monseñor, pues consideró que era un riesgo para mi vida. Como ya había recibido el financiamiento, me fui a hacer un documental a Galápagos. Cuando estaba en el avión, abro un diario y me impacta la noticia de que monseñor Labaka había muerto lanceado por los Tagaeri. Eso fue en julio de 1987. Digamos que él me salvó la vida. Me impresionó tanto que me dije que tenía que registrar esa historia.     

Y así nace la serie...

Sí, me baso en un texto que monseñor Labaka escribió. Fue una coproducción con Colombia. Vinieron dos actores de allá, Franklin Lineros y Constanza Duque, quien encarnó a la monja. Son 4 capítulos. Se grabó en locaciones como Primavera, Coca, y Quito.   

¿Y por qué ahora hacerla como película?

Porque me quedé con el clavo de hacerla así. Se llamará Y Dios creó el Yasuní. Lo ecológico no pierde vigencia. La idea es que la gente conozca en la historia sobre el Yasuní, y la situación de los pueblos no contactados.     

Sus produciones tienen mucha relación con la historia, ¿es un fanático de ella?

Sí, porque tenemos personajes interesantes. Como Matilde Hidalgo de Procel, una de las primeras mujeres en ingresar a un colegio de varones, primera en votar, y otros logros. De ella hice una película y una serie.   

¿Cuántas producciones ha realizado en total?

Como 50, entre películas, cortometrajes, documentales y series, pero cada serie la cuento como una sola.

¿Cómo ve el futuro de la industria audiovisual local?  

Debemos tener la personalidad  de poder hacer cosas para el cine mundial. La televisión debe atreverse a producir más, y  volver a las series importantes. Y así, exportar. (I)