La campaña sucia no empezó este año, lleva más de una década

| 20 de Marzo de 2017 - 00:00

Ecuador, su Gobierno e instituciones han sido objeto de una campaña sucia permanente desde hace más de diez años por un solo motivo: el proceso político no gusta a las élites económicas y mediáticas de nuestro continente. Desde que el pueblo ecuatoriano optó por otro modelo de desarrollo, por alejarse del neoliberalismo y asumir la soberanía como un devenir colectivo se ha dicho de todo, pero en particular que la ‘venezolanización’ será nuestro destino.

Y eso conlleva otra reflexión: ¿Acaso Venezuela no ha sido víctima de una guerra económica por más de diez años? ¿No hay contra ese país hermano un campaña feroz, solo parecida a la que contra Cuba se hizo durante cinco décadas? Si ahora el aparato político y mediático conservador se queja de una supuesta campaña sucia contra uno de sus candidatos, no debería olvidar que todas las mentiras y tergiversaciones sobre nuestro propio país las impulsó ese mismo aparato y ni uno solo de sus ‘pronósticos’ han ocurrido.

La campaña sucia solo tiene un sentido: desvirtuar la misma voluntad popular de escoger su destino en la vía que señaló la Constituyente del 2008. (O)