Entrevista / Augusto de la Torre / exjefe del Banco Mundial para América Latina

“No hay recuperación económica sustentable en Ecuador”

- 07 de octubre de 2017 - 00:00
Foto: Miguel Castro / EL TELÉGRAFO

De la Torre considera que Moreno ha hecho bien en atender primero los asuntos políticos. Su expectativa es iniciar 2018 con un plan económico alentador.

Augusto de la Torre, exgerente del Banco Central del Ecuador y economista, exjefe del Banco Mundial para América Latina entre 2007 y 2017, dictó una charla en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES) de Guayaquil, en el marco del lanzamiento del libro ‘Supervisión Basada en Riesgos para las Cooperativas de Ahorro y Crédito’ de Rosa Matilde Guerrero.

Antes de su exposición compartió con EL TELÉGRAFO sus perspectivas de la economía ecuatoriana.

¿Considera que la economía ecuatoriana se encuentra en fase de recuperación como sostienen algunas autoridades del país?

Entiendo que a las autoridades económicas les gusta dar buenas noticias, pero creo que les ayudaría  tener más franqueza. No hay recuperación económica sustentable en Ecuador. La razón por la que la economía se mantiene a flote es porque el Gobierno todavía sigue con un nivel de gasto grande; mientras este pueda endeudarse y mantener esos niveles de gasto la economía no crecerá. En el momento que empiece a corregir el problema fiscal es posible que entremos en recesión.

¿Cómo debería entonces estructurarse el nuevo programa económico del país?

El programa de corrección fiscal primero tiene que hacerse gradualmente y bien hecho para que no cause demasiados estragos adversos a la economía, pero el mismo debe estar acompañado de un programa más amplio y vigoroso que estimule la inversión, que reduzca los costos de la actividad privada, que genere espacios de competitividad y que los sectores público y privado descubran qué cosas podrían hacer en términos de cambios legales que estimulen la expansión de la inversión y de la actividad privada para que compensen este hueco que está dejando la corrección del problema fiscal.   

Los diálogos con el sector empresarial han generado aparentemente un ambiente de confianza, ¿Qué se debe hacer para que se traduzcan a mayor productividad y empleo?

Los gobiernos no pueden hacer todo a la vez. Me parece que el gobierno del presidente Moreno ha hecho bien en darle prioridad a los temas políticos y postergar los temas económicos en los primeros seis meses. Esa gestión ha sido magnífica porque han abierto canales de diálogo, la sociedad siente que respira aires de libertad, y la opinión pública ahora puede monitorear más de cerca lo que  pasa con el tema de la corrupción  y con el proceso judicial. Eso es muy sano, y si la consecuencia era que había que postergar el programa económico, pues bienvenido sea. El problema es que no se lo puede postergar por mucho tiempo.

Creo que la expectativa que ahora tenemos los ecuatorianos es que el Gobierno arranque 2018 con el anuncio de un ambicioso programa económico que debe empezar con el sinceramiento de las cifras. Por ejemplo, hay todo un debate alrededor de la deuda pública, y es un debate tonto, no debería estar si las cifras estuvieran disponibles para que todo el mundo pueda saber. Un cierto sinceramiento de cuál es la realidad económica y fiscal sería un punto de partida clave. La pregunta que me hago es si es que hay suficiente franqueza dentro del actual equipo económico; siento al Presidente más dispuesto a reconocer las realidades, que a los ministros.   

Entre los pedidos de los empresarios resalta el levantamiento de ciertos impuestos ¿Será esta la vía para aumentar la productividad y el desarrollo?

Creo que algunos impuestos habría que quitarlos porque son demasiado distorsivos. Pero también creo que hay un error, sobre todo en el sector privado, el esperar que si eliminan el impuesto a la plusvalía habrá un auge en la construcción.

¿Qué medidas se pueden tomar para solucionar el problema fiscal?  

Hay tres temas que son súper sensibles y ya depende del Gobierno saber cuál de los éstos acoger. Por un lado, se necesita reducir la nómina y eso implica disminuir personal o rectificar los salarios. El segundo tema se refiere a los subsidios; ahí hay  ahorros fiscales muy grandes, pero son precios muy sensibles socialmente. Sin el subsidio a la gasolina habría problemas con los pasajes, sin el subsidio al diésel se generarían problemas con el sector pesquero. Eliminar el subsidio al gas traería problemas con los hogares pobres. Existe esta tensión de lo que se puede hacer económicamente y de lo que permite la sociedad. El tercer tema son los impuestos. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: