Viernes, 21 Febrero 2014 00:00 Cultura

Es el primer estreno ecuatoriano de 2014

La historia detrás de Quito 2023

La cinta cuenta la historia de un golpe de Estado perpetrado por militares; a la par hay un grupo de revolucionarios que intentará recuperar el orden en beneficio de los ciudadanos. Foto: Captura de YouTube Quito 2023
La cinta cuenta la historia de un golpe de Estado perpetrado por militares; a la par hay un grupo de revolucionarios que intentará recuperar el orden en beneficio de los ciudadanos. Foto: Captura de YouTube Quito 2023

Es el primer estreno ecuatoriano de 2014

Por Valeria Sáenz, especial para EL TELÉGRAFO

César Izurieta, quiteño de 30 años, siempre quiso escribir una historia sobre una muralla en su ciudad. Piensa que por todo lo ocurrido en Ecuador y Latinoamérica se han levantado inmensas paredes que mantienen a la gente atrapada. “Es una muralla más que física, psicológica, cultural y emocional”, analiza.

Por eso, con la idea rondándole, decidió, junto a Lorena Caicedo y Juan Fernando Moscoso, también ecuatorianos, dar vida a un largometraje de ciencia ficción, el primero de este género en la historia del país: Quito 2023.

La película se centra en la escena caótica en la que un golpe de Estado detiene la ciudad, los militares se toman el poder y la resguardan con un baluarte. Mas existe una oposición dirigida por dos revolucionarios, Marcos (José Luis Vergara) y Santiago (Silvio Villagómez), quienes intentan despojar a Quito del dominio del general Ponce (Enrique Carvajal), el líder del golpe.

Juan Fernando Moscoso (izq) Lorena Caicedo (centro) y César Izurieta (der) Foto: Cortesía

Para crear el filme, tanto César como Lorena y Juan Fernando se prepararon. Estudiaron cine, producción, escritura de guiones, han colaborado en varios cortos. Esta experiencia los condujo a su primer largometraje. Por otro lado, César es ingeniero en sistemas y Fernando estudió marketing y relaciones internacionales. Esta fusión de saberes alimentó Quito 2023.

Lorena, por su parte, quería hacer una película de bajo presupuesto, pero de calidad. Era un desafío. Cuenta que el proyecto lleva cuatro años madurando y, como todo, no se logró de la noche a la mañana. Pasaron por un proceso de altos y bajos, buscando financiación y una guía, hasta que un día se toparon con unos productores estadounidenses que les dieron la base: “deben enfocarse en hacer el largometraje con los recursos que tengan”. Así, se lanzaron.

Quien dio estructura al argumento de la película, el que definió a los personajes, el que creó los diálogos, fue Juan Fernando. El reto, o mejor dicho, uno de los retos de esta producción, fue contar una historia interesante, de modo entretenido, con poco dinero, y para ello, este guionista y también director del filme se basó en dos aspectos: pocas locaciones y pocos personajes.

César cuenta que fue difícil también contar algo que captara la atención de los ecuatorianos. “En el país se han hecho muchas películas de los mismos temas: sociales, contemporáneos, históricos; pero no se ha hecho un salto a otro género”, añade.

“Contamos lo que podría suceder si las condiciones fueran diferentes, basándonos un poco en un análisis social de lo que vemos. Vemos más en la parte política del país y de la región”, justifica César.

Juan Fernando agrega: “no necesariamente la ciencia ficción tiene que fijarse en avances tecnológicos, en temas futuristas con efectos especiales, sino en un tema caótico del futuro dando a conocer hasta dónde podríamos llegar como sociedad”.

Creatividad y poco dinero

Ya con la idea clara de la película, el reto fue cómo estirar dólares. Cuenta César, por ejemplo, que para la escenografía de los revolucionarios se trajeron camiones de basura, era un botadero donde había desperdicios que fueron a retirar para que se utilizaran en el arte del filme.

El vestuario también fue confeccionado con materiales reciclados, hay objetos manufacturados con llantas de camiones, otra ropa está hecha con retazos de alfombra que desperdician en fábricas, justamente de este modo todo el concepto de arte nació alrededor de esta idea de la reutilización de materiales.

Un elenco enchufado al futuro

Fernando recuerda que convocaron el casting. “Entre ellos aparecieron estos chicos, cuando aún no tenían Enchufe TV y ellos, por haber estudiado en Incine tienen una muy buena escuela actoral, tienen muy buenos recursos tanto de comedia como de drama y suspenso”, dice.

Para estos nuevos cineastas, el futuro puede ser prometedor para el cine de Ecuador. Para este año se prevén veinte posibles estrenos.

Juan Fernando cree que “la gente vio que el cine no es de pocos. La razón: el acceso a lo digital”. Presagia: “no me sorprendería que en 2023 veamos una película ecuatoriana nominada a un Oscar”.

BRASIL, UN CAMARADA

La evolución del proyecto fue, de alguna forma, sostenida por Brasil. La idea del filme nació dentro de la Universidad Federal de Santa Catarina, donde Lorena estudió. “Las primeras versiones de la historia, del guión, se dieron con gente de la Universidad de Brasil y en el rodaje también fueron algunas personas a Ecuador”, cuenta. Así, varios brasileños participaron en la producción de la película, tras cámaras, en la posproducción y en la distribución, dicen los creadores de Quito 2023.

Lorena afirma que con sus colegas en Brasil de la productora Café y Fita Crepe (coproductora del filme) no solo están en una relación financiera, sino que ellos quieren involucrar a los universitarios en nuevos proyectos. Asimismo, en Ecuador “una responsabilidad que estamos tomando es de ser gestores culturales, de que así como nosotros hemos aprendido en esto, ellos (nuevos directores, productores, guionistas) también aprendan la presentación de una película, la puesta en sala, la distribución, exhibición y la relación con compañeros experimentados”. Y como añade César, “crear industria” de cine.

El fin del proyecto “es hacerlo sustentable, no esperar a recaudar fondos del Estado”, afirma Lorena.

Además, ella trabaja con Brasil en el proyecto: 13 películas latinoamericanas, para que cada país produzca un filme y que sea distribuido por el continente.

Datos

El elenco está conformado por Silvio Villagómez, José Luis Vergara, Enrique Carvajal, Elvira Durango y Jorge Ulloa.

El equipo técnico está integrado por César Izurieta (director), Juan Fernando Moscoso (guionista, codirector), Lorena Caicedo (productora), Roberto Frisone (director de arte) y Camilo Coba Riofrío (director de fotografía).

Frisone es un experimentado director de arte que ha trabajado, principalmente, en las artes plásticas y en diseño de escenografías para teatro, cine y televisión. Por su inclinación a la fotografía también ha trabajado en publicidad.

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Viernes, 21 Febrero 2014 09:04

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