Del extractivismo depredador a la explotación racional

04 de septiembre de 2013 - 00:00

El viejo modelo primario exportador manejado por las élites y subordinado a las transnacionales del capitalismo ultraexpoliador dejó atraso y miseria, dependencia y subordinación, pérdida de soberanía, depredó la naturaleza, arrasó la tierra agrícola, bosques, manglares y salitrales; produjo deterioro ambiental y contaminación de todo orden.

Fueron los tiempos de la “pepa de oro” y los” gran cacao”, más adelante el “oro verde” y la United Fruit del banano y luego el “oro negro” y las transnacionales petroleras que se llevaron hasta el 80% del producto del negocio petrolero y afectaron toda forma de vida; es el caso de la Chevron, de la cual el poder mediático no habla.

El modelo agrominero exportador concentró la riqueza y el ingreso, benefició al capital internacional y atrasó al país; lo dividió en todo sentido. Paralelamente, fue factor de un alto endeudamiento externo. La economía se dividió en dos: la de las plantaciones costeñas, vinculadas a la inversión extranjera; y la de la agricultura tradicional, dependiente de los terratenientes feudales protegidos por la Iglesia conservadora, orientada hacia el consumo interno, en un marco de concentración latifundista de la propiedad de la tierra y de relaciones sociales, con rasgos de esclavitud y servidumbre.

Ese modelo determinó miseria rural, migraciones masivas a las ciudades y desarrollo urbano anárquico, fomento del populismo y el clientelismo político, atraso industrial y tecnológico, nos especializó como exportadores del “postre de los gringos” matizado con camarones y flores, e importadores de todo, hasta de alimentos y materias primas, lo que afectó a los productores del país.

Las políticas públicas, finanzas del Estado, estructura productiva, obras de infraestructura, sistemas educativos, organización política y quehaceres sociales fueron por él determinados; por tanto, sesgados hacia los intereses de grandes propietarios y exportadores.

El gobierno de la Revolución Ciudadana comenzó a liquidarlo progresivamente, así como el manejo económico neoliberal y fondo monetarista, que amplió la pobreza, organizó la economía especulativa, condujo a hipotecar la nación a los chulqueros del exterior, provocó migración de millones, el atraco bancario y salvatajes a los banqueros corruptos, inestabilidad política; es decir: crisis y mayor sometimiento.

El país ha creado bases materiales, megaproyectos en electricidad, petróleo, vialidad, servicios básicos y mejorado la educación; se generan condiciones desde lo energético, la organización y acción del Estado, para liquidar el modelo contaminante y depredador y construir el nuevo modelo, con desarrollo industrial diverso, fomento de la agroindustria y el turismo con bases tecnológicas y de conocimiento superiores, necesarias para el crecimiento sostenido, productivo y socialmente equitativo, en un marco de defensa de la soberanía rescatada e impulso a la integración solidaria de pueblos, de la Patria Grande.

En suma, un modelo de explotación responsable de nuestros recursos, incluido el petróleo, reduciendo los índices de perjuicio a la naturaleza y al ambiente, con un destino social claro de los beneficios a favor de la población necesitada de servicios básicos, haciendo respetar el país y la vida de la gente.