Martes, 10 Enero 2017 00:00 Columnistas

Una urgente solución

Víctor Mendoza Andrade

En el artículo anterior establecimos la importancia de contar para el aprovechamiento de los recursos naturales renovables (RNR), de investigadores y capacitadores con conocimiento del medio ambiente donde realizan sus labores.

Durante la Revolución Industrial las técnicas empleadas para el aprovechamiento de los recursos naturales renovables (RNR) tuvieron un cambio radical mediante el empleo de  la energía proporcionada por los combustibles fósiles modificando en forma decisiva la actividad agrícola mundial  transfiriendo a la industria capitales y fuerza de  trabajo (campesinos que abandonaban el campo para trabajar en la industria de la ciudad) y elaborando los productos industriales: mecánicos, químicos y biológicos que permitieron un incremento notable de la productividad y el uso intensivo del suelo agrícola haciendo posible la reducción de la superficie de cultivo, sobre todo la dedicada a barbecho y forrajes, y se comienza un proceso de especialización regional favorecido por la mejora de las comunicaciones y la creación de un mercado nacional e internacional.

Este proceso tuvo como punto culminante la llamada Revolución Verde, de los años 60, cuyas técnicas derivadas de los conocimientos científicos aplicadas al incremento de la producción parecía que estaban en capacidad de satisfacer las necesidades de alimentación originadas por el crecimiento exponencial de la población humana, estableciendo la producción intensiva como paradigma de la técnica y la modernización agrícola generando una brecha técnica-económica entre los países proveedores de productos primarios y los suministradores de insumos y herramientas para aumentar la producción y elaboración de los productos. Ante la depredación de los RNR, por el excesivo consumo de las sociedades de los países opulentos con la consecuente contaminación ambiental  que se expresaba en las catástrofes originadas por el calentamiento global, la comunidad científica mundial comenzó a preocuparse dando como resultado -de los diagnósticos realizados- la necesidad urgente de optar por la producción sostenible.

Las reservas más importantes con las que cuenta el planeta para su supervivencia, como son el agua y los suelos cultivables, se localizan en la faja intertropical terrestre. En esta región se localiza también el mayor número de países subdesarrollados (entre ellos Ecuador), los cuales, históricamente, son productores de bienes primarios de exportación que abastecen las necesidades de los países desarrollados utilizando para su obtención técnicas foráneas de alto nivel de productividad introducidas por las transnacionales, para lo cual tuvieron que preparar técnicos altamente eficientes, pero que no han podido adaptar estas técnicas altamente contaminantes y depredadoras a nuestras condiciones ambientales y socioeconómicas.

El reto de capacitar investigadores y técnicos para el aprovechamiento de las condiciones favorables de nuestra región para su desarrollo en forma sostenible está pendiente y es de urgente solución. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense