Viernes, 21 Abril 2017 00:00 Columnistas

Triunfo popular

*Fernando Falconí Calles

El 18 de abril de 2017 se cumplió una nueva diligencia del Consejo Nacional Electoral (CNE). Se trataba de volver a contar -uno por uno- los votos de 3.865 juntas, que representan 1’275.450 voluntades de ciudadanas y ciudadanos. A esta jornada democrática también asistieron 600 delegados de Alianza PAIS, 24 representantes de organizaciones internacionales, miembros de la Academia, 985 autoridades y representantes de instituciones de la sociedad civil. Los miembros de Fuerzas Armadas garantizaron la cadena de custodia, en tanto que los medios de comunicación cumplieron con su papel específico. Sin embargo, los grandes ausentes fueron los delegados de CREO-SUMA, siendo ellos los que objetaron 3.442 actas de las 3.865 que se revisaron; se supone que los ‘perjudicados’ debían ser los más interesados en asistir.

¿Podrán explicar su ausencia?  

El CNE, por disposición constitucional, es el organismo que tiene como responsabilidad llevar adelante los procesos electorales; hizo lo que tenía que hacer: proclamó los resultados que tuvieron una variación de apenas el 0,01% con relación a las cifras del 2 de abril de 2017. Si los perdedores consideran que tienen pruebas de haber sido perjudicados en el reconteo, pueden apelar ante el Tribunal Contencioso Electoral de Ecuador (TCE). Como no asistieron al mencionado evento, ¿podrán presentar alguna prueba? Definitivamente los perdedores deberían actuar con mayor responsabilidad frente al país y a la comunidad internacional.  

Luego de la proclamación mediática del binomio de la derecha financiera, inmediatamente se construyó el fraude mediático que intenta debilitar -por todos los medios- al nuevo Gobierno. Los perdedores no pueden arrogarse el derecho de desconocer al ganador porque aquello no está contemplado en ninguna ley. Para completar el asunto, luego de la rueda de prensa brindada por el banquero en el hotel Hilton Colón de Guayaquil, algún descontento de CREO agredió al asesor jurídico del candidato perdedor, a quien probablemente lo culpa de la derrota; como ya no cree en el abogado, decidió darle un puñetazo; entonces se armó la bronca y el candidato perdedor tuvo que intervenir para calmar la violencia casa adentro. También surgieron reclamos como: “Perdimos porque fulanito y zutanito no salieron a la calle a protestar”; frases que algunos asistentes pronunciaron y que demuestran la forma obsoleta de entender y actuar en la política.

Mientras tanto, el presidente electo se encuentra trabajando para buscar acercamientos; trabaja también en la formulación de políticas inclusivas y en la conformación de su equipo de confianza para cumplir con responsabilidad histórica el Programa de Gobierno 2017-2021.

En el contexto geopolítico sudamericano hay que señalar la victoria, en 2015, de las fuerzas neoliberales opositoras en la Asamblea Nacional en Venezuela; el triunfo de las fuerzas separatistas y de derecha en el referéndum en Bolivia (2016); el golpe parlamentario, ilegal e inmoral, contra Dilma en Brasil (2016); el triunfo electoral -con publicidad engañosa incluida- del empresario Macri en Argentina (2015). Es en este escenario continental que Ecuador le dice no al neoliberalismo.

Entre un proyecto popular, soberano, solidario, democrático y la restauración conservadora, el pueblo escogió la primera opción. Sabia decisión que llena de esperanza al pueblo ecuatoriano y a todo el continente. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense