Lunes, 19 Junio 2017 00:00 Columnistas

La revancha mediática de la partidocracia

Werner Vásquez Von Schoettler

No deja de sorprender que los grupos que perdieron las elecciones sigan pretendiendo imponer la agenda política en el país: empresarios que durante 10 años se han opuesto a las políticas públicas -eso sí mientras lucraban a gusto con el crecimiento económico-. Medios de comunicación privados que desde el 2006 tomaron partido por el conservadurismo, defendiendo las prácticas de la partidocracia. Que nunca terminaron de aceptar que ya no son los tribunales de justicia y que ya no pueden tener intereses cruzados con otros sectores de la economía. Ahora son estos grupos los que sitúan mediáticamente cuáles son los temas que se deben discutir. Increíblemente, hace pocas semanas el país, según ellos, se desarmaba en lo económico, la “crisis estaba a todo nivel”, pero ahora, resulta, que lo más importante es bajarse la Ley de Comunicación. Siguen diciendo que la mejor ley es la que no existe. Que bien se pueden autoregular. “Parece” que ahora se pueden autoregular porque los pasados 10 años no lo hicieron, no querían; estuvieron desbocados, dolidos de que haya existido otro emisor con potencia en la esfera pública, que ya no eran ellos los que contaban su dizque “objetividad” y “veracidad” a la fuerza de construir matrices de opinión, de construir monopolios informativos. Y para colmo se quejaban de que había “restricciones” a la libertad de prensa, a la libertad de opinión. Pura falacia. Han dicho lo que han querido y se han posicionado políticamente, no por el bien del país, sino buscando se termine un proyecto político. Entonces ahora las prioridades, según ellos, está en el diálogo en sus términos de negociación, si no se hace lo que quieren, entonces: nada. Será otra vez el circo de las falsas noticias, de los escándalos creados a su imagen y semejanza e inundarán con más basura mediática. Esta será la revancha mediática. Hacen los cálculos políticos a medida del retorno del circo de la partidocracia. Incluso por ahí alguna periodista con la lógica debilitada afirma que con el retorno del derrocado populista, autoexiliado durante 20 años, de seguro se cae el actual gobierno. Ese es el pensamiento de los partidos mediáticos: esperar el día final de la Revolución Ciudadana. Se frotan las manos al mínimo de diferencias internas, esperando que todo implosione.  El éxito del actual gobierno será inevitablemente el fracaso de estos partidos mediáticos y los intereses y grupos que representan. Por eso no se puede permitir que estos partidos vayan generando un cerco mediático. No olvidemos que sus alianzas internacionales son muy fuertes y tienen claridad de cuáles son sus enemigos políticos nacionales y regionales. La tregua que declararon de seguro será hasta fines de año. Y la guerra de encuestas, de mediciones, opiniones forjadas se convertirán en las lanzaderas ideológicas. No hay que olvidar que la política es una lucha social entre grupos, estamentos y sin duda entre clases sociales. Y ninguna revolución está para reformismos, sino para transformar radicalmente la sociedad hacia el socialismo. No deben haber dudas del horizonte ideológico que guía esta revolución. Y finalmente siempre hay que tener presente, nunca olvidar, que los principios nunca se negocian. (O)

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